Riesgos medio ambientales y Compliance

El combate al cambio climático es uno de los objetivos que la Organización de las Naciones Unidas para el 2030, es por ello que diferentes organizaciones civiles se han movilizado en el mundo. Los programas de Compliance tampoco están alejados de estos objetivos.

Por ejemplo, en España se han preocupado por estos puntos ya que algunos programas de Compliance buscan prevenir conductas o actos que lleven a las organizaciones cometer delitos contra el medio ambiente.

Lo que busca esta especialidad del Compliance es armonizar las metas ecológicas internacionales con los objetivos económicos de las organizaciones, es decir, una adaptación del modelo económico que consuma responsablemente.

Como sabemos el Compliance busca ser responsable con el cumplimiento de las normas y ser un programa preventivo para que las organizaciones tengan un mejor ambiente laboral, una imagen corporativa de confianza y combata la corrupción. Sin embargo, ahora toda organización que tenga una relación con su entorno debe contemplar su impacto ambiental y modificar sus hábitos de consumo.

Otra parte para alinear a las organizaciones en el combate contra el cambio climático es la responsabilidad social empresarial, está contempla diferentes actividades devolviendo el tejido social a su estructura inicial.

Parte de la visión de EthicsGlobal es generar un impacto positivo en las organizaciones esto lo buscamos, a través de nuestros diferentes productos, como lo son el Report Channerl, Case Manager, Ethics Aware, Integrity Adviser y Ethics Training. Cada uno proporciona soluciones especializadas para cada tipo de cliente.

Así es que, para fusionar los objetivos del cambio climático y actuar con responsabilidad, el Compliance debe contemplar las normativas medio ambientales y regular la actividad de las organizaciones.

En EthicsGlobal buscamos fomentar la cultura ética que fomentando valores como la responsabilidad y el respeto, ambos fundamentales para prevenir dañar el medio ambiente, por ejemplo, consumiendo menos o respetando las normas medio ambientales.

Fusión entre Compliance y Tecnología

El Compliance surge desde la perspectiva jurídica para prevenir conductas que puedan involucrar a la persona jurídica en acciones penales, que lleguen a disolver la organización. Sin embargo, no puede alejarse de los cambios tecnológicos que la era digital nos arroja.

Es por ello que una herramienta que se está buscando implementar en los sistemas de transparencia es el «Blockchain», esta consiste en un tipo de libro de registros para mantener un seguimiento de la manipulación de los datos. Esa herramienta permitiría una auditoria y un rastreo de los recursos de una manera eficiente.

El «Blockchain» transparenta la decisiones de cada parte de la organización, además como cada acto hecho no se puede manipular ni borrar, entonces se tendría total confianza en el uso de dicha tecnología.

Los principales beneficios de implementarlo en el programa de Compliance son:

  • Se establecerían acuerdos y deliberaciones con la herramienta.
  • Se filtrarían niveles de seguridad para asegurar la identidad de quienes tomaron la decisión.

La implementación de esta tecnología ayuda en la gestión y asignación de ejecutivos para establecer un cumplimiento normativo, estableciendo un marco de actuación y que no podrá nadie saltarse o estar por encima de el.

En EthicsGlobal buscamos que nuestros clientes tengan la seguridad en su información, por lo que una de las características del Case Manager es el Log, que permite rastrear cada una de las actividades, desde accesos hasta la gestión de la denuncia.

Nuestro Case Manager es una parte del ecosistema tecnológico que cubre toda la vida de un reporte, desde su entrada hasta la resolución; esto se adapta al programa de Compliance de cualquier compañía, siempre tomando en cuenta la seguridad de la información y las Mejores Prácticas Corporativas.

Finalmente, aquí podemos entender que los programas de Compliance, además de una perspectiva jurídica, también debe incorporar la tecnología para volver el programa auditable y eficiente.

¿El Conflicto de Interés es un tipo de Corrupción?

Cuando hablamos de conflicto de interés nos referimos a un situación donde un agente tiene bajo una convención, un interés principal, pero al mismo tiempo tiene un interés particular que se opone al que contrajo por la convención. Esto quiere decir, que los intereses entran en conflicto cuando se priva el personal sobre el de la convención social.

Para juzgar como corrupción un conflicto de interés se necesitan los siguientes elementos:

  • Actuar injustamente debido a la obligación que se adquirió con el interés primario.
  • Obtener algún tipo de beneficio resultado del conflicto de interés.
  • Aunque sea inevitable o sistemático sigue teniendo consecuencias éticas.
  • Acomodarse voluntariamente en una situación que sea un conflicto de interés.
  • Presionar a alguien para que incurra en un conflicto de interés.

Si el conflicto de interés presenta estas partes, entonces, además será un acto de corrupción. La corrupción la entendemos como cualquier conducta que desvía las funciones del trabajador para un beneficio privado; siguiendo esa idea un conflicto de interés si se puede considerar corrupción.

Cuando se cae en un conflicto de interés, se basa en la toma de decisiones, es decir, las acciones que el agente realizó son consecuencia de su proceso de decisión. Entonces, ¿somos libres de caer en conflicto de interés o siempre caeremos en ese conflicto?

Según John Searle, en Libertad y Neurobiología, las decisiones que tomamos ocurren en un pequeño lapso que se llama brecha, en los procesos de nuestros neurotransmisores. Por lo que, ¿estará en nuestra naturaleza tomar decisiones que nos lleven a un conflicto de interés?

La decisión que tomemos debe ser fundamentada en la razón y en argumentos, estos deben ser necesarios y suficientes para considerarla como correcta, uno de los argumentos que podemos utilizar para no entrar en conflicto de interés es: el bien de la mayoría, priva sobre el individual. Las decisiones, aunque no son fáciles de tomar, acarrean consecuencias.

En EthicsGlobal buscamos fomentar, mediante cursos de capacitación y campañas de concientización que los colaboradores en las organizaciones tomen las decisiones que consagren el negocio y eviten caer en un conflicto de interés, ya que una cultura de prevención es responsabilidad de todos.

¿Y si dejamos de combatir la corrupción?

En algún momento ha pasado por su mente que combatir la corrupción es más costoso que dejarla seguir, o quizá has pensado que la corrupción es algo cultural y por lo tanto, imposible de erradicar o de modificar.

¿Cuáles serían las consecuencias de dejar la corrupción intacta? Existen diferentes que podemos enumerar, pero en esta ocasión nos enfocaremos a tres principales: económicas, sociales y políticas.

Cada consecuencia en su interior alberga a otras consecuencias y así continuamente, ya que un solo acto de corrupción es una cadena de otros actos que antecedieron a ese y habrá una cadena posterior, qué pasaría si no cortamos esa cadena.

Consecuencias económicas

Las organizaciones que son corruptas en rara ocasión llegan a ser atractivas para invertir su capital en ellas, con ello la cantidad de trabajos disminuye y para que las organizaciones no pierdan su atractivo llegan a caer en más actos de corrupción engañando a otras organizaciones.

Este segundo acto de corrupción conlleva un daño al mercado internacional, para proteger sus economía se cierran las fronteras evitando caer en alguna crisis, es decir, se colocan barreras en la transacción internacional libre.

Finalmente, de esta primer consecuencia al no haber generación de empleo, el poco que existe le da a sus trabajadores un ingreso desigual para cada miembro lo que resalta las diferencias económicas sociales.

Consecuencias políticas

En este punto cabe destacar que toda organización esta inmersa en un contexto político, por lo que si la organización es corrupta también afecta a ese contexto, es por ello que se plantearán las consecuencias desde este punto de vista.

La corrupción en el contexto político genera disminución en la inversión de programas de bienestar que protegen a los ciudadanos que no han tenido las mismas oportunidades que los otros.  Al mismo tiempo la corrupción genera una perdida de respeto y de confianza entre la ciudadanía, aumentando la indiferencia hacia su entorno político para dejar que los corruptos decidan el camino de su propia organización.

Consecuencias sociales

Como resultado de las consecuencias anteriores entonces la sociedad en términos prácticos es la que llega a ver de manera más cercana los costos de la corrupción, en las organizaciones pasa de manera similar, los colaboradores más cercanos al cliente final son los que más se ven afectados por la corrupción en otras partes.

Debido a que, los actos de corrupción como la compra de un documento o el conflicto de interés genera que las operaciones y procesos no tengan un estándar definido, es entonces, cuando llegan a ocurrir los accidentes laborales, es por ello que la corrupción también puede costar vidas humanas.

Como se pudo observar en los diferentes casos la corrupción no es solo proteger un interés privado, sino que además, quien paga las consecuencias de vivir en la corrupción no solo son los involucrados primarios, ellos están en un contexto que se ve afectado por sus decisiones y que conlleva riesgos al exterior.

En EthicsGlobal buscamos que la pregunta ¿Y si dejamos de combatir la corrupción?, no se produzca jamás en la mente de las organizaciones, para ello hemos desarrollado diferentes productos para cumplir con un programa de integridad.

 

¿Qué Buenas Prácticas existen para combatir la corrupción?

El combate a la corrupción es una tarea de todos los días, aunque no es una batalla fácil, existen 5 Buenas Prácticas del Gobierno Corporativo que puedes llevar a cabo para reducirlo en la medida de lo posible y unirte a los objetivos trazados para 2030 por la Organización de las Naciones Unidas.

Estas Buenas Prácticas consisten en: desarrollo de programas y/o políticas; análisis de riesgos; liderazgo organizacional; vigilancia interna y un sistema de retribución.

Desarrollo de programas y/o políticas

Desde la influencia internacional están llegando tendencia en políticas, programas y códigos que toda organización debe implementar en su organización, entre ellos se encuentran:

  • Manuales de procedimientos.
  • Código de Ética y Conducta.
  • Línea Ética.
  • Capacitación en ética corporativa.
  • Políticas de protección de riesgos.
  • Organismos que fomenten la transparencia en la organización.

Es decir, todos estos programas buscan fomentar una cultura de integridad en las organizaciones para comenzar con un Buen Gobierno en las corporaciones de todo tipo, sin dejar de lado los intereses económicos, sino por el contrario, proteger a las organizaciones.

Análisis de riesgos

La corrupción se presenta en mayor o menor medida en las organizaciones, es decir, es un riesgo latente lo que implica que se debe hacer un análisis de cuales activos son los que están en riesgo, a través de, una auditoria externa. Además, se sugiere también estar en constante comunicación con los colaboradores y directivos fomentando un ambiente que permita reportar cualquier acto de corrupción.

Entre los riesgos que puede haber al no combatir la corrupción se encuentra la disolución de la organización y las sanciones penales a los directivos. Si se cuenta con un programa de integridad se puede evadir estas responsabilidad penales.

Liderazgo organizacional

Para que estas Buenas Prácticas se lleven lo mejor posible deben ser voluntad de la alta dirección de la organización para promover con el ejemplo las medidas y programas adoptados.

Este liderazgo debe mostrar que las medidas anticorrupción son aplicables para todos y que no hay nadie quien quede exento, es decir, una política de cero impunidad mostraría ese compromiso de la alta dirección.

Vigilancia interna

La implementación de una Línea Ética es parte fundamental de las Buenas Prácticas del Gobierno Corporativo, dicha línea debe contemplar: canales de reporte, capacitación ética, asesoría ética, una gestión eficiente, así como una campaña de concientización en la organización.

La función principal de esta línea ética es generar un ecosistema en la organización que lleve a cabo la vigilancia de las acciones de los involucrados, desde operativos, proveedores y directivos involucrados en la operación del negocio.

Sistema de retribución

Para finalizar, es necesario que para fomentar el uso de la Línea Ética y cumplimiento de programas y/o políticas se necesite un sistema que les retribuya algo a los denunciantes, desde inmunidades hasta reconocimientos en la organización.

Como parte del salario emocional, el reconocimiento a los colaboradores que reportan en la Línea Ética aumentará un ambiente saludable en el entorno interno de la organización.

En conclusión, estás 5 Buenas Prácticas son sugerencias aplicables para todo tipo de organización para unirse al combate de la corrupción y alinear sus operaciones para el bienestar de la sociedad.

¿Cómo ocurre la corrupción en las instituciones públicas?

La corrupción es un problema que afecta a todo tipo de organizaciones tanto públicas como privadas y una de las principales causas de la corrupción es la falta de ética, es decir, faltan normas o códigos de ética para regular el comportamiento, así como la correcta difusión de las intenciones de los directores para evitar cualquier acto de corrupción.

En esta ocasión hablaremos sobre el panorama en América Latina acerca de este grave problema y como afecta a las instituciones públicas en general, así como explicar cuáles serían buenas practicas para combatirlo al interior.

El combate a la corrupción en las instituciones públicas es uno de los objetivos que la Organización de las Naciones Unidas se propuso para erradicar rumbo al 2030, pero para lograrlo se necesita la cooperación internacional.

Las principales causas que llegan a generar corrupción en las Instituciones son: no hay rastreo en la atención al público, falta automatización en el proceso de la documentación oficial, exceso de complejidad en la administración documental y la falta de implementación de un sistema para vigilar el Código de Ética.

Entre las instituciones públicas que más se perciben como corruptas en América Latina, de acuerdo con Barómetro Global de la Corrupción, se encuentra la policía y los representantes electos. Por ejemplo, la mitad de la población mexicana que participó en esas encuestas asegura que los representantes electos y la policía son corruptos.

Otras instituciones públicas que se perciben como corruptas en América Latina son: gobiernos locales, el poder ejecutivo (Presidente / Primer ministro), jueces, burocratas y líderes religiosos. Esto nos indica que las instituciones fundamentales de una sociedad son en las que la sociedad no confía.

Es por ello que en EthicsGlobal hemos desarrollado 5 diferentes productos para combatir la corrupción, tanto en organizaciones públicas, como privadas. Estos productos en conjunto forman los programas de integridad y las líneas éticas para reportar cualquier acto de corrupción.

 

¿Código de Ética o Buenas Prácticas Corporativas?

En el mundo corporativo existen reglas que regulan la interacción entre las compañías y que aseguran su estabilidad, para generar confianza entre los colaboradores, debido a esto se implementaron las Buenas Prácticas Corporativas.

Antes de llegar a una definición, se necesita contexto. Las Buenas Prácticas Corporativas surgen del gobierno corporativo un movimiento surgido después de la gran depresión del 1929 y que busca regular las relaciones entre accionistas, dirección y administración de una compañía. Con el fin de evitar una crisis económica como la de aquel año.

Con la fundación de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE), se inician a formalizar y profesionalizar las Buenas Prácticas Corporativas, entendidas como: funciones o actividades, con base en, acciones recomendadas que siguen la lógica del sentido común y ayudan en las actividades laborales.

Entonces, llegamos al punto de pregunta, ¿qué es mejor seguir el Código de Ética o las Buenas Prácticas Corporativas? Anteriormente, hemos mencionado para qué es y cómo se formaliza un código de ética, cabe mencionar que cada compañía tiene su propio código de ética, así como su propia filosofía (fuente del código de ética); mientras que, las Buenas Prácticas Corporativas son sugeridas por un organismo internacional y buscan regular la interacción entre las mismas.

¿Cuáles son las Buenas Prácticas Corporativas? Estas consisten en:

  1. Promover la equidad.
  2. Garantizar la sostenibilidad del medio ambiente.
  3. Empoderar a los empleados.
  4. Desarrollar integralmente a los empleados.
  5. Transparencia.
  6. Valoración de los empleados tanto económicamente como socialmente.
  7. Implementar una línea ética
  8. Publicidad responsable
  9. Prevenir riesgos de salud y seguridad laboral.
  10. Eliminar el trabajo infantil y la violencia de género.

En conjunto con el Código de Ética y las Buenas Prácticas Corporativas, entonces son bases para el comportamiento de las compañía, es decir, sólo sugerencias basadas en el sentido común; ambas buscan regular el comportamiento interno y externo de las empresas e instituciones.

¿Cúal es el Código de Ética para la dirección?

Las organizaciones necesitan una dirección basada en las Mejores Prácticas Corporativas, es decir una dirección ética que guíe a su organización en la cultura interna y su código de ética.

Es por ello que existen 6 diferentes formas para gestionar, difundir y explicar como tales prácticas muestran entre los colaboradores el ejemplo que ellos deben seguir, ya que la dirección como cara y ejecutor de ordenes necesita mostrarse como un modelo para todos. Las Mejores Prácticas Corporativas consisten en:

APEGAMIENTO A LA LEGALIDAD

Este respeto debe proteger los derechos humanos y el orden en la organización, ya que el cumplimiento con las leyes genera la estabilidad económica que los colaboradores necesitan para comprometerse en la organización.

VALORES MORALES

Entre los que la dirección debe promover en sus acciones se encuentra la igualdad, diversidad y equidad. Además de, los valores institucionales la dirección de las organizaciones debe mostrar en cada decisión esos valores para mostrar la importancia y el uso de estos modos en la organización.

RESPONSABILIDAD SOCIAL

El impacto que tienen las organizaciones en su entorno social, económico, ambiental y político es inminente, no importando el tamaño de la organización, es por ello que las empresas e Instituciones deben tener planes que reduzcan el impacto negativo en dichas áreas. Por lo que, contar con departamentos de responsabilidad social será útil para evidenciar que la dirección de la organización tiene un compromiso total.

DEBIDA DILIGENCIA

Los conflictos de intereses representan un problema común en las organizaciones por esta razón, la debida diligencia de actividades muestra confianza en el equipo de trabajo, por el contrario cuando se concentran muchas actividades en pocos líderes de equipo se forma una opacidad para trabajar de manera eficaz.

APERTURA DE INFORMACIÓN

La información para toda organización es un activo que puede ser peligroso si no se transmite de manera ordenada y correcta, por este motivo la dirección debe tener procesos claros, límites en la transmisión y confianza en las demás áreas que dependan de esta información. La transparencia y la accesibilidad deben ser claras, a través de, políticas y reglas establecidas en el Código de Ética.

PROFESIONALISMO

Las líneas de la dirección deben ser claras y evitar en la manera de lo posible conflictos al interior de ellos, es decir, si existe alguna relación externa a los objetivos de la organización debe mantenerse neutra u objetiva para no afectar las operaciones o la gestión de los activos. El profesionalismo tiene como objetivo evitar acoso laboral o conflictos de interés.

 

En conclusión, las prácticas mencionadas deben estar plasmadas en el código de ética de la organización, así como en el comportamiento de los directores o jefes de área, ya que si no trascienden el ámbito teórico, no podrán obtener los beneficios.

¿Un Compliance Officer puede caer en conflicto de interés?

Cuando se implementa un programa de cumplimiento normativo o Compliance Program se necesita de un oficial para vigilar, asesorar e indagar dentro de la organización, a el le denominamos Compliance Officer.

En algunas empresas pequeñas, el Compliance Officer llega a ser el mismo director de la organización, esto puede generar un conflicto de interés para el Compliance Program. Otros casos en los que puede entrar en conflicto de interés es cuando la independencia del oficial tiene responsabilidades en la organización, además de las de su puesto como vigilante del programa de cumplimiento.

Es por ello, que el problema que enfrentan las organizaciones pequeñas al implementar su Compliance Program es seleccionar un perfil adecuado para que cumpla con las funciones de Compliance Officer, los código de Mejores Prácticas Corporativas indican que debe ser:

  • Empleados del negocio.
  • Tener una experiencia larga y buena reputación.
  • Contar con el estatus y la autoridad suficiente.

Este problema también surge cuando el Director de área jurídica es al mismo tiempo el Compliance Officer, por ejemplo la encuesta de PriceWaterhouseCoopers (PwC), muestra que el 48% de los oficiales de cumplimiento no tienen un independencia total de sus actividades, es decir, además de esa función cumple con otras de diferentes áreas, lo que implica un conflicto de interés.

Algunas razones por las que suceda estos acontecimientos son; los programas de cumplimiento aún no son comprendidos por todas las organizaciones, las funciones del Compliance Officer no son las mismas en todas la organizaciones ni se aplican de la misma manera, el conflicto de interés en una organización es común. Por estos motivos se debe buscar que dos funciones diferentes convivan en una sola persona para que sea efectivo.

En EthicsGlobal buscamos ofrecer esa independencia al Compliance Officer con las herramientas de nuestra plataforma digital para proteger el anonimato, evitar conflictos de interés, investigar con eficacia y evitar de riesgos penales.

Buenas Prácticas para remediar el conflicto de interés

Anteriormente se ha tratado de explicar las diversas maneras que hay para identificar y prevenir un conflicto de interés, en esta ocasión se plantearán las Mejores Prácticas Corporativas para resolver un conflicto de interés, ya que en algunas ocasiones cuando se resuelve de manera equivocada puede terminar en disgusto o se sienten engañadas.

La solución a este tipo de conflictos es la comunicación, y existen tres máximas que se pueden utilizar para solucionar estos conflictos, estas consisten en: Evita ambigüedades, Compromete a ambas partes y Evita un confrontación exhaustiva.

Evita ambigüedades

En el momento en que se haya reportado un conflicto de intereses en la línea ética, lo mejor es expresar abiertamente el conflicto y que toda propuesta de solución evite un conflicto de ambas partes.

Lo mejor es repetir de forma clara y expresa, las veces que sean necesarias con los involucrados, ya que en futuros casos eviten pensar en que han sido engañados o se les ha mentido.

Compromete a ambas partes

En algunos casos, alguno de los interlocutores puede no aceptar la propuesta para resolver el conflicto de intereses. Para ello la mejor práctica consiste en encontrar el punto medio que permita que ambas partes se sientan beneficiados y que todos estén satisfechos con el acuerdo.

Con estos compromisos realizados puedes acercar a ambas posturas y evitar futuras confrontaciones, de esta manera ambos estarán conciliando sus puntos de vista en futuros trabajos en conjunto.

Evita una confrontación exhaustiva

Depende del contexto y la situación puede llegar a suceder que ambas partes no puedan conciliar sus intereses, ya que cada uno, busca sostener su «verdad» por lo que en esos momentos la mejor práctica es evitar seguir con la discusión y disolver cualquier trato que involucre sus intereses.

A veces, es mejor no llegar a ningún acuerdo, ya que estos en lugar de subsanar la situación vuelve un conflicto más intenso. Es por ello que la mejor solución es dar a cada quien su lado y no confrontar más esa situación.

En conclusión, la comunicación como medio para solucionar conflictos de intereses al interior de la organización constituye el medio adecuado para solventarlos, siempre y cuando, ambas partes puedan llegar a dialogar.