El moobing y la mala imagen de la empresa

El mundo empresarial de nuestros días, la práctica del acoso laboral o moobing, se ha vuelto una hecho constante que los empleados denuncian ante sus superiores y que está en amplio crecimiento en México. El acoso laboral se trata de una situación de violencia psicológica constante utilizada de forma abusiva en su mayoría, por los jefes o compañeros de trabajo con puestos más altos que la persona agredida.

Algunas de las formas más comunes en una organización de moobing o acoso laboral son: burlas o insultos, bromas pesadas, exclusión, humillación, exceso o sobre carga de trabajo, etc. Los tipos de acoso laboral más comunes se dividen en tren rangos:

1) Horizontal: Entre iguales, entre compañeros.

2) Vertical ascendente: Entre los subalternos del trabajador.

3) Vertical descendente: Por parte de los superiores a sus subalternos.

Entre las consecuencias que se pueden apreciar en una persona que ha sufrido acoso laboral encontramos: depresión, irritabilidad, baja autoestima y ataques de pánico entre otros. Por esto, los trabajadores agredidos no tienen la misma productividad que sus compañeros y en muchas ocasiones representan más pérdidas que ganancias para una empresa.

Con el moobing, no solo se afecta a la víctima sino a la organización a la que pertenece. Se trata de pérdida de productividad, recursos humanos e ingresos causada por la reducción del rendimiento y las bajas de los trabajadores afectados por el acoso laboral. Además, se genera un ambiente negativo de trabajo en el que el miedo y la desconfianza son los principales actores. En resumen: una empresa en la que sus trabajadores estén preocupados por el acoso laboral producirá menos productos y estos serán de peor calidad, ya que todo el proceso productivo queda afectado por el clima de tensión y acoso. Esto provocará una pérdida de prestigio y de clientes para la empresa.

Evitar que el moobing o acoso laboral afecte a tu empresa u organización, está al alcance de tus manos y es tan sencillo como instalar una línea ética de denuncias, a través de la cual los empleados puedan hacer oír su voz de manera anónima y hacer visible este tipo de conductas no éticas que generan una mala imagen de la corporación. Con el buzón de denuncias salen a luz este tipo de situaciones y se pueden tomar las medidas preventivas o correctivas a tiempo y sin que generen graves pérdidas o problemas serios en la empresa.

un buen clima laboral favorece la integración de las personas en la organización y es una de las bases del éxito empresarial. El ambiente laboral ético comienza en el recibimiento grato en la empresa y la preocupación de la organización por el nuevo trabajador, y se alcanza cuando la persona trabaja en un entorno favorable propiciado por la calidad del líder, flexibilidad en reglas y procedimientos, grado de confianza, formación, comunicación ascendente y descendente, retribución justa, condiciones de trabajo adecuadas (salud laboral), inexistencia de mobbing, etc. La intención es fomentar un ambiente ético saludable en el que el trabajador pueda sentirse pleno y desarrollar adecuadamente sus labores y generar las condiciones adecuadas para que la empresa u organización se desarrolle en un ambiente de éxito y prosperidad.

La denuncia como mecanismo de mejores prácticas en los negocios

En la actualidad vivimos un ambiente de negocios que demandan mayores exigencias en asuntos éticos. Cumplir con un entorno de transparencia en las empresas se ha convertido en un objetivo primordial para las organizaciones.

Regirse por sistemas de transparencia permite a las empresas identificar de manera oportuna conductas inapropiadas generadas por personas ajenas o miembros al interior de la organización. Para lograrlo, se ha hecho vital instalar en las corporaciones una línea de denuncias, es decir, un buzón ético de denuncias a través del cual de manera anónima se puedan reportar de forma segura y confidencial, cualquier operación, actividad, conducta o comportamiento que pudieran estar destinados a favorecer, prestar ayuda, auxilio o cooperación de cualquier especie a un comportamiento no ético.

La denuncia es un acto de confianza en el que todos deben participar para fortalecer los valores de la empresa y permitirle a la organización y a todos sus integrantes lograr un crecimiento dentro de una mejor cultura.

Sin embargo, las denuncias en las empresas son un tema complejo de tratar, dado que culturalmente las personas no están acostumbradas a denunciar conductas inapropiadas. Un adecuado sistema de línea ética de denuncias, permitirá acrecentar la confianza de los empleados para comunicar todos aquellos comportamientos que considere inadecuados dentro de su ambiente de trabajo.

En países como Estados Unidos o la Unión Europea, contar con una línea de denuncias en las empresas es un requisito para cotizar en la bolsa, en países de América Latina es un concepto y herramienta que apenas está siendo explorado como una medida para prevenir pérdidas millonarias.

De acuerdo con el estudio realizado por Nicholas Waldron: “La eficacia de las líneas de denuncia en la detección y disuasión de mala práctica en las organizaciones”, la instalación de un sistema ético de denuncias atiende a las siguientes necesidades de las organizaciones.

Captura de pantalla 2015-09-14 a las 17.43.53

 

Como se puede apreciar en el gráfico, las empresas están hoy en día muy comprometidas por ser organizaciones comprometidas con una mejor práctica y la generación de un ambiente laboral ético que produzca beneficios para todos sus miembros.

Para poder obtener resultados de como los canales de denuncia y reportes mejoran tu negocio te sugerimos tomar en cuenta los siguientes indicadores:

  • Número de campañas de sensibilización realizadas
  • Número de evaluaciones realizadas a los directivos
  • Número de actas que sancionan la denuncia
  • Número de denuncias recibidas a través del canal ético

Estos cuatro indicadores permiten obtener una fotografía para ver como ha mejorado tu negocio al tener una línea ética de denuncias y un programa de cumplimiento tendrás resultados en mediano y largo plazo.

Aprendiendo del caso Enron

En el año 2000, tan solo cinco años después de su creación, la eléctrica Enron consiguió aparecer en la lista de la revista Fortune como la séptima mayor compañía de Estados Unidos. Sin embargo, en 2001 se descubrieron numerosas irregularidades en las cuentas de la empresa que acabaron arrastrándola a una quiebra total y sin posibilidad de arreglo.

Hasta el momento, el caso Enron es el mayor escándalo financiero de nuestro vecino del norte. Enron estuvo a punto de ser la corporación más grande del mundo, pero no fue así. La quiebra de Enron es un claro ejemplo de mala gestión y negligencia empresarial con múltiples manipulaciones contables inaceptables en una empresa cuyo principio era la estabilidad y buen desarrollo de todos sus activos, tanto al interior como al exterior. Los dirigentes de la empresa conocían la situación y ocultaron a información destruyendo las pruebas.

En resumen, las causas del derrumbe de una de las más grandes corporaciones del mundo se debió a:

1) Bruta exageración de los beneficios.
2) Transacciones extremadamente complicadas.
3) Incompetencia y criminalidad dentro de la cúpula directiva.
4) Irregularidades en la información contable.
5) Destrucción de documentación.
6) Fraude financier a los accionistas.
7) Asociación ilícita.

¿Porqué para una empresa que busca un gran futuro es necesario mirar el caso de Enron? Porque para prevenir el tipo de causas que la llevaron a la quiebra, existen mecanismos especializados que impiden o minimizan dichas causas. Estamos hablando de un buzón de denuncias o canal de denuncias a través del cual, se respete el código de ética de la empresa. Mediante la vigilancia de los miembros de una organización, de manera, anónima, se puede hacer una correcta prevención del fraude y evitar conflictos de intereses en las empresas siguiendo la ética laboral establecida.

Los beneficios de la implementación de una línea ética de denuncia o “Whistleblower hotline”, son:

Captura de pantalla 2015-09-07 a las 18.31.04

Los reportes de empleados son la mejor herramienta para la prevención de riesgos laborales y lograr lo que se denomina “Compliance empresa”, es decir, una organización ética donde el desarrollo a plenitud en el futuro esté asegurado.

La sostenibilidad empresarial

“Debemos darnos cuenta de que la moral es el principio rector individual más importante detrás de todo lo que hacemos o decimos”,

REY SALOMÓN

La sostenibilidad se ha convertido en el gran objetivo de las pequeñas y medianas empresas, así como muchas de las empresas Fortune 500. Para que esto suceda, tiene que existir un gran ambiente de ética en los negocios, una gran responsabilidad corporativa y una inversión socialmente responsable en todas las organizaciones.

La ética de negocios nació cuando se generó en las personas la posibilidad de cometer actos reprobables que pueden realizarse cuando la persona actúa buscando un beneficio personal. Una empresa, por su parte, realiza una serie de actos que en lo general tiene un objetivo común: buscar la supervivencia del negocio y su éxito en el mercado.

Como pueden observar, la ética empresarial es la base para el éxito de la organización. Una persona no sólo es ética en su faceta personal, sino también su ambiente profesional. Cada empleado, directivo, ejecutivo y miembro de una empresa, debe preguntar todos los días si son los suficientemente honestos al momento de informar acerca de su uso del tiempo, manejo de dinero, logros, etc., solo de esta forma, garantizando que así suceda, se puede lograr una empresa sostenible en el presente y futuro.

Si no ocurre de esta forma, y los miembros de una organización no ostentan una conducta ética ni en el plano personal o empresarial, los riesgos financieros (principalmente) no tardan en aparecer. Aprovechando la honestidad de algunos miembros de la empresa, una línea de denuncia adaptada a las necesidades de cada organización y la impartición de capacitaciones sobre la importancia de denunciar cualquier tipo de irregularidad, evita perdidas mayores en capitales, personal, tiempo y recursos.

Para alcanzar la sostenibilidad de las empresas, la ética es una de las preocupaciones más importantes en el mundo de los negocios de hoy día, y un sistema ético de línea de denuncias, la mejor herramienta con la que se cuenta.

La Lealtad, como detonador de conductas no éticas

Actualmente, la denuncia de irregularidades se ha convertido en una práctica más aceptada y común en nuestra sociedad. Sin embargo, la ética de la denuncia de irregularidades al interior de una empresa u organización es un asunto complicado que envuelve dos valores morales: la justicia y la lealtad que además, en la mayoría de las ocasiones están en conflicto.

Hacer lo que es equitativo o justo, por ejemplo, en una empresa, sería promover al empleado más calificado; pero la lealtad que muestra el apego a promover personas de larga trayectoria en la empresa, aunque no estén calificadas, genera un conflicto de intereses que califica para ser denunciado ante los directivos de la organización mediante un especializado buzón de denuncia.

La lealtad considerada un valor ético de gran alcance, puede volverse una conducta no ética en un instante, ya que puede inhibir a una persona a realizar una denuncia. La capacitación constante de empleados y empleadores acerca de fomentar y generar valores como la honestidad y la integridad, permite que la lealtad de los miembros no sea dirigida hacia personas, sino a la organización en su totalidad. De esta forma, la codicia, la envidia y el recelo, entre muchos más resentimientos, se mantienen a raya gracias a una conducta ética apropiada y, se prevé una afectación a la empresa, hacia su personal, sus finanzas y su desarrollo a futuro.

Cuando una persona es ética, posee fuertes rasgos de carácter y puede enfrentar el incómodo momento de tener que acudir a una línea de denuncia. Su carácter le mantendrá firma ante cualquier situación y se guía por la honestidad, equidad, integridad, justicia, y demás valores éticos que harán de su ambiente laboral el medio adecuado para desarrollarse con plenitud y bienestar.

Cómo enfrentar un ambiente no ético en una empresa

Para controlar acciones que conlleven al fraude, robo, extorsión, abuso, problemas financieros o cualquier conducta no ética en una empresa, se tiene que contar con una estructura sólida que debe contemplar dos ejes rectores fundamentales para que la organización funcione y se desarrolle de una manera adecuada y no sea sorprendida con acciones que afecten su futuro.

1 Educación: Toda persona miembro de una empresa debe saber cuáles son los principios que la conforman. Así mismo, es muy importante capacitar éticamente a las personas para que entiendan por qué es malo cometer robo, fraude, abuso de autoridad, acoso sexual, entre muchas más conductas no éticas. Se trata de generar conciencia en la persona a través de una campaña interna de difusión en la empresa sobre el beneficio y la importancia de una conducta ética apropiada en el ambiente laboral.

2 Líneas éticas: A veces los lazos de amistad o miedo entre los trabajadores de una empresa hacen difícil reportar las faltas que descubren. La línea de denuncia anónima, combate este problema. La línea ética permite hacer la denuncia de manera anónima por lo que el temor a posibles represalias, desaparece y se convierte en el mejor medio para mejorar la ética laboral de una organización.

Para que una línea ética de denuncias anónimas sea eficaz se necesitan: múltiples canales (línea de teléfono 0800 gratuita y exclusiva de la firma, página web, dirección de e-mail en servidores externos, atención personal a denunciantes, una casilla de correo), profesionales entrenados y con dedicación exclusiva, difusión al interior de la empresa asegurando la confidencialidad y el análisis oportuno de las denuncias por especialistas.

Con estos dos ejes rectores, se encamina el buen funcionamiento de una empresa, asegurando que todos sus miembros se rijan por una conducta ética adecuada a los objetivos que se persigue. De acuerdo con el estudio realizado por Nicholas Waldron: “La eficacia de las líneas de denuncia en la detección y disuasión de mala práctica en las organizaciones”, un sistema ético de denuncias arroja principalmente, las siguientes conductas no éticas:

Captura de pantalla 2015-08-24 a las 17.08.11

Como se puede apreciar en el gráfico, el fraude es la acción más recurrente al interior de las organizaciones y una de las conductas no éticas que pueden llevar a una empresa a la quiebra si no se detectan y previenen en tiempo y forma.

Prevención de la bancarrota en la empresas

“No hay una y sólo una responsabilidad social de la empresa a utilizar sus recursos para participar en actividades diseñadas para aumentar sus ganancias , Siempre y cuando se mantenga dentro de las reglas del juego, es decir, se involucra en una competencia abierta y libre, sin engaño o fraude”. MILTON FRIEDMAN

Una mala decisión, falta de innovación, manejos turbios en sus finanzas o algún revés de los mercados, son algunos de los motivos porque grandes empresas se ven en la necesidad de declararse en bancarrota. Daewoo Motor es un claro ejemplo. Con una deuda de 10 millones de dólares, se declaró en banca rota en 1999 y el fundador de la empresa, Kim Woochoong, fue detenido y condenado a 10 de cárcel por fraude contable y evasión de capitales.

Lo que nos enseña el caso de Daewoo y muchos otros, es la necesidad de una adecuada regulación y supervisión de las empresas para evitar peligros de alto riesgo en el futuro. La ética laboral debe ser el pilar de cualquier organización que pretenda conseguir un futuro sostenible y pleno. Las conductas no éticas del dueño de Daewoo pudieron evitarse con un sistema de prevención de fraude que a través de un buzón de denuncias o canal de denuncias al interior de su organización, facilita a los empleados un medio para indicar cualquier manejo incorrecto de las personas que laboran en una empresa. De esta forma, se propicia una empresa ética sin conflictos de intereses y se disminuyen los riesgos a futuro, como la quiebra.

Sí Daewoo hubiera contando con un funcional sistema anónimo de denuncias, tal vez su fundador podría haber evitado pisar la cárcel y dejar sin empleo a miles de trabajadores. Por casos como el de Kim Woochoong, los sistemas de denuncias han ido cobrando fama y cada vez más son las legislaciones que obligan a las empresas a contar con estos programas de apoyo y fomento de la Ética Laboral.

“La corrupción en el ámbito laboral”

El desarrollo de un negocio depende en gran medida de la ética laboral que sigan todos los individuos que la conforman. Anteponer los intereses personales por encima de los de la compañía, supone un grave riesgo para el futuro y generar corrupción en el ámbito laboral.

En la actualidad, las empresas cuentan con herramientas especializadas para hacer frente a problemas relacionados con extorsión, soborno, tráfico de influencias, fraude, robo, etc. Una adecuada línea de denuncias o línea ética de denuncias, es un gran instrumento para prevenir y afrontar los problemas al interior y exterior de la empresa, mediante su instalación en las organizaciones se evitan millonarias pérdidas y múltiples obstáculos entre el personal.

Por medio de una llamada anónima, cualquier miembro de la organización puede hacer visible un problema que afecte el correcto desarrollo de la compañía y se fomenta la honestidad laboral como estrategia contra la corrupción al interior de una empresa generando el ambiente idóneo para la práctica laboral en todos los niveles de la organización.

Una conducta éticamente correcta en los negocios está directamente relacionada con los medios elegidos para conseguir el bien de la empresa y además, con la plenitud que puedan alcanzar empleadores y trabajadores con la comunidad en la que se vive. Alcanzar dicha plenitud depende de la calidad moral de las personas y su capacidad para hacer de las organizaciones que dirigen o en las que laboran, espacios y lugares donde la ética esté siempre presente guiando su labor. Por ello, la ética no sólo trata de convertir a un individuo en buena persona, sino para ser un excelente profesional.

Una línea de denuncia, adaptada al entorno y necesidades específicas de cada organización, ayuda y genera conductas íntegras, responsables y leales de los empleadores y empleados en la cadena de negocios. Fortalece las relaciones de confianza y credibilidad y por ende, genera relaciones comerciales sólidas y honestas, desarrollando un bienestar sólido de la empresa tanto a nivel interior como exterior que aporta pasos firmes hacia el crecimiento de la compañía y sus trabajadores.

El combate a la corrupción como mecanismo de legitimación política en México

Los mexicanos desconfían de las instituciones de gobierno. Según el Barómetro Global de la Corrupción (2013), 73% de los entrevistados estima que las acciones del gobierno para combatir la corrupción son inefectivas mientras que 56% de los entrevistados en la Encuesta Nacional sobre Cultura Política y Prácticas Ciudadanas (2012) piensa que es poco o nada posible acabar con la corrupción en México. Por su parte, el Estudio sobre corrupción y actitudes ciudadanas (2006) señala que los mexicanos perciben una falta de mano dura en los casos de funcionarios corruptos toda vez que los castigos a éstos son poco conocidos.

Por otro lado, el Índice de Competitividad Global 2013-2014 que realiza anualmente el Foro Económico Mundial, ubica a México en la posición 105 de 148 países evaluados en el indicador que mide la confianza en la clase política. En ese sentido, resulta muy revelador el lenguaje utilizado en el Plan Nacional de Desarrollo 2013-2014, cuya estrategia 1.4.3 consiste en “Combatir la corrupción y transparentar la acción pública en materia de justicia para recuperarla confianza ciudadana”. Es decir, la estrategia oficial del Gobierno de la República parte del supuesto que la confianza de los mexicanos en su gobierno está perdida. En el mismo sentido, Stephen D. Morris señala que la cultura mexicana de la corrupción se caracteriza, entre otras cosas, por la difusión de la desconfianza y el cinismo hacia el gobierno y los funcionarios públicos; lo que plantea consecuencias potencialmente desestabilizadoras y devastadoras, pues comprometen y erosionan gravemente la legitimidad del sistema. Lo anterior es especialmente relevante si se considera que gobernabilidad y legitimidad son dos conceptos íntimamente ligados. Un Estado democrático cuyo gobierno no goza de la confianza de sus ciudadanos es un Estado inestable y, consecuentemente, ingobernable. Por lo tanto, puede decirse que si la corrupción compromete la legitimidad de la clase política, su combate la fortalece.

Diversos estudios sobre la corrupción como la Encuesta Nacional de Calidad e Impacto Gubernamental, los Estudios sobre Corrupción y Prácticas Ciudadanas, y el Latinobarómetro coinciden en que la principal preocupación de los mexicanos no es la corrupción, sino la inseguridad y el desempleo. Por lo tanto, si el combate a la corrupción se utiliza como bandera legitimadora por las administraciones entrantes, esto se debe a que, en cierta medida, es el problema más fácil de abordar. A diferencia de la corrupción, cuyos resultados suelen percibirse como más inmediatos y visibles –por ejemplo, la aprehensión de un funcionario público corrupto– enfrentar los problemas económicos y de inseguridad suele tomar más tiempo y los resultados muchas veces dependen de factores externos. De ahí que la mayoría de los presidentes entrantes hayan elegido a la corrupción como estrategia para ganar y/o recuperar la confianza de los ciudadanos y, por ende, legitimar su mandato.

Para Morris, la corrupción se usa retóricamente como estrategia política mediante la cual una nueva administración utiliza el ataque a la corrupción para disociarse de su predecesora, distraer la atención de ciertos problemas, destacar la legitimidad del nuevo gobierno y fomentar el control presidencial. Los actos que acompañan la “campaña anticorrupción” de cada nueva administración suelen ir acompañados de abundante cobertura mediática y por lo general tienen efectos inmediatos en la percepción y nivel de confianza del público en su desempeño. Por ejemplo, un análisis a través del tiempo del Índice de Percepción de Corrupción de Transparencia Internacional muestra que si bien la percepción de la corrupción no ha variado mucho durante presidencias priistas o panistas, lo que sí ha variado es la percepción de la corrupción dependiendo del periodo del sexenio que se analice.

De esta manera, y recordando que la puntuación de un país/territorio se basa en una escala de 0 a 100 -donde 0 implica que un país se percibe como sumamente corrupto y 100 como muy transparente–, se observa una disminución sustancial en la percepción de la corrupción en el primer año de mandato del Presidente Vicente Fox (2000-2006, PAN) pasando de 33 puntos en 2000 a 37 en 2001. Sin embargo, ésta fue aumentando conforme avanzó el sexenio llegando en 2006 al mismo nivel de 33 puntos que tenía previo a la alternancia política. La percepción de corrupción disminuyó nuevamente en los primeros dos años de gobierno del Presidente Felipe Calderón (2006-2012, PAN), obteniendo una calificación de 35 puntos en 2007, para nuevamente incrementar hasta llegar a 30 en 2011. En el año electoral de 2012 la percepción de corrupción nuevamente disminuyó a una calificación de 34, misma que se mantuvo en 2013, primer año de gobierno del Presidente Enrique Peña Nieto (2012-2018, PRI).

Fuente: http://www.animalpolitico.com/blogueros-blog-invitado/2014/11/28/el-combate-la-corrupcion-como-mecanismo-de-legitimacion-politica-en-mexico/

Los 10 estados con más corrupción en México

La incidencia de corrupción por cada 100,000 habitantes fue de 24,724 en San Luis Potosí, que encabeza la lista; le siguen el Distrito Federal y el Estado de México .

De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), en 2013 San Luis Potosí, el Distrito Federal y el Estado de México fueron las entidades más corruptas del país.

La Encuesta Nacional de Calidad e Impacto Gubernamental (ENCIG) midió las experiencias de la población al enfrentar una situación de  corrupción. Cabe aclarar que el tipo de corrupción que se abordó en la ENCIG es la que se genera en la realización de trámites, solicitudes de servicios y otros contactos con servidores públicos.

De acuerdo con la encuesta, por tipo de trámite, el de mayor porcentaje de experiencias de corrupción fue el contacto con autoridades de seguridad pública que registró un  50.6%, seguido del de permisos relacionados con la propiedad, con un 24.8%.

Por primera vez en el país, una encuesta que aborda el tema de la corrupción en el sector público proporciona la tasa de prevalencia e incidencia, es decir la proporción de población que tuvo contacto con un servidor público y vivió una experiencia de corrupción.

En este sentido, la ENCIG estima que la prevalencia de corrupción fue del 12.1%; mientras que la incidencia de corrupción por cada 100,000 habitantes fue de 24,724, cifra que expresa el total de experiencias de corrupción registradas en pagos, trámites y solicitudes de servicios públicos, así como otro tipo de contactos con servidores públicos durante 2013.

A partir de la ENCIG se estima que a nivel nacional, la tasa de incidencia de corrupción por cada 100,000 habitantes es de 24,724.

Las 10 entidades más corruptas de acuerdo con el Inegi
  1. San Luis Potosi
  2. DF
  3. Edo. De México
  4. Chihuahua
  5. Quintana Roo
  6. Tabasco
  7. Jalisco
  8. Tlaxcala
  9. Michoacán
  10. Oaxaca

Fuente: http://www.forbes.com.mx/los-10-estados-con-mas-corrupcion-en-mexico/