Consejo de Auditoría en el Gobierno Corporativo

El  Comité  de  Auditoría tiene  un  papel esencial en la construcción y sostenimiento de organizaciones confiables. La vigilancia que ejerce el comité tiene un efecto en la transparencia, no sólo respecto de la forma en que se manejan los recursos, sino también en relación con la  información concerniente al desempeño y la promoción de un ambiente propicio a los valores éticos y éstos, a su vez, afines a la misión y objetivos institucionales.

A la vez, éste es  un elemento integrante para una buena gobernanza, ya que  apoya al correcto cumplimiento de responsabilidad que tienen los órganos de gobierno, desde las legales y fiduciarias, y en especial aquellas relacionadas con la integridad de la información financiera, el sistema de control interno, y la conducción ética de toda la entidad.

Juntando las piezas

Un  aspecto a considerar para el buen funcionamiento del Comité de Auditoría, es la estructura que se le provee para  cumplir  con  sus  responsabilidades. El número de integrantes es de por lo menos tres y, por experiencia, hasta cinco, cualquier número mayor dificulta la toma de decisiones de manera eficiente, tomando un principio: “menos voces tienen un mayor grado de eficacia”. 

La compensación a sus miembros es un aspecto relevante, pues recordemos que se debe buscar la independencia de criterio, por lo tanto deben ser justas y no deberán aceptar compensaciones  por consulta o cualquier otro servicio de parte de la entidad o sus subsidiarias. 

Paso a paso

Su función de vigilancia siempre será la misma conforme al Artículo 42 de la Ley de Mercado de Valores (LMV). , en la cual se destacan las siguientes:

  • Dar la opinión al Consejo de Administración sobre el desempeño de la organización, y en su caso, tomar en cuenta el dictamen del auditor externo.
  • Supervisar  la  integridad  de  la  información  aportada en  los  estados  financieros.
  • Constar y probar la  efectividad  del  sistema  de  control  interno  contable.
  • Coordinar las labores del auditor interno, auditor externo y el comisario.
  • Participar en las políticas operacionales con partes relacionadas.
  • Decidir sobre la contratación de terceros para llevar a cabo los estudios de las operaciones con partes relacionadas, para un adecuado cumplimiento.
  • Evaluar  los sistemas para  identificar, examinar  y  dar  seguimiento  a  los  riesgos  financieros  y  de  negocios (se asume  por parte del  comité, en  tanto  no  exista  un  comité  de  riesgo y cumplimiento).
  • Proponer  y aprobar la  designación  del  auditor  externo, considerando que su remuneración sea justa para que tenga total independencia, objetividad  y  eficacia.
  • Recibir observaciones de integrantes de la organización o de terceros relacionados, sobre asuntos de incumplimientos.

En la práctica es recomendable que se reúna el Comité cuatro veces al año, dejando la posibilidad  para la celebración de reuniones extraordinarias cuando resulte necesario y a petición del consejo de administración, la dirección o de los auditores internos o externos.

Finalmente, cuando el  Comité de Auditoría  funciona  con  efectividad, beneficia  directamente  a  la  labor  que  desarrolla el Consejo de Administración en el ámbito de la información financiera, auditoría, control y riesgos. Además, permite que el consejero siempre mantenga su enfoque en los asuntos relevantes del desempeño de la organización.

En EthicsGlobal creemos en la buena práctica de contar con un Reglamento de funcionamiento del Comité de Auditoría, los Comités deberían realizar una revisión anual de su Reglamento para así, poder evitar el surgimiento de irregularidades y/o problemas dentro de la entidad. Te invitamos a conocer más sobre las buenas prácticas del Gobierno Corporativo y su Comité de Auditoría para el sostenimiento de una organización confiable, acércate a EthicsGlobal.

Consejo de Administración en el Gobierno Corporativo

Los Consejos de Administración son la cúpula en un esquema organizacional, sus miembros son quienes se encargan de guiar el actuar de la organización, de modo que el aporte y talento de cada uno de los personajes que conforman la junta es directamente proporcional a la competitividad de la compañía. Para cumplir con su objetivo, se recomienda que el Consejo cuente con miembros que no estén involucrados en la operación diaria de la organización y que puedan aportar una visión externa e independiente. 

Asimismo, para facilitar sus tareas, el Consejo puede apoyarse en órganos intermedios que se dediquen a analizar la información y a proponer acciones en temas específicos de importancia para el Consejo, y de esta manera se cuente con mayor información para hacer más eficiente su toma de decisiones.

De pies a cabeza

El Consejo Administrativo también se puede entender como el máximo instrumento de gobierno de una corporación, en el que propietarios y accionistas delegan todas sus funciones. Desde dicha instancia se toman decisiones que afectan a todos los departamentos y áreas que conforman la empresa y se marcan las directrices de funcionamiento al equipo ejecutivo.

¿Y cómo funciona?

Los participantes de esta cúpula directiva debe estar compuesta por mínimo tres personas, que pueden ser accionistas o no; sin embargo, la cifra queda supeditada a las disposiciones de los estatutos de la organización. En general, las decisiones que se toman en una organización son tomadas por el Consejo de Administración, principalmente por el presidente y el consejero delegado, que son los que disponen de los poderes necesarios para ello.

Las principales funciones quedan delimitadas de la siguiente manera:

  1. Control de la ejecución y consecución de los objetivos estratégicos y/o las estrategias corporativas.
  2. Establecimiento y control de los presupuestos de la organización y sus proyecciones financieras.
  3. Creación de valor para el accionista.
  4. Toma de decisiones sobre inversiones importantes o enajenación de activos.
  5. Revisar las cuentas anuales, presupuestos y resultados llevados a cabo por la sociedad.
  6. Operaciones societarias de cualquier tipo (compra-ventas, fusiones y adquisiciones, joint-ventures, etc.).
  7. Convocar a la junta de accionistas para que, en su caso, tome las decisiones pertinentes sobre asuntos extraordinarios.
  8. Modificar en determinadas circunstancias las condiciones laborales, e incluso cesar a los miembros que integran la dirección de la entidad y a empleados con niveles salariales elevados.
  9. Validar la disposición de activos que representen sumas de importancia, así como autorizar endeudamientos que superen importes ya acordados.

Es muy común que los consejos de administración también estén conformados por consejeros patrimoniales, quienes son accionistas de las organizaciones. El Consejo Coordinador Empresarial (2018) recomienda que por cada 10% de acciones que tengan, estas personas tienen derecho a designar a un miembro del Consejo de Administración, dependiendo de los porcentajes de participación que alcancen. Además, están los consejeros relacionados, quienes pueden ser miembros de la administración o terceros concernientes a ella. Es importante resaltar que para un Buen Gobierno Corporativo se deben velar equitativamente por los intereses de todos los accionistas.

Para EthicsGlobal el Consejo de Administración se encuentra en un rango de cumplimiento regulatorio; es decir, acatan lo que dicta la Ley. Por lo tanto, creemos que ahí  hay grandes áreas de oportunidad para el crecimiento de la organización. Te invitamos a conocer más sobre cómo llevar a cabo de forma correcta dichas prácticas que podrían generar un mayor valor a tu organización, acércate a EthicsGlobal.

El papel de los accionistas en el Gobierno Corporativo

Los accionistas son quienes dirigen las organizaciones, pues se encargan de la financiación, operación, gestión y control de las mismas. Ya sea que la organización se constituya de un sólo accionista (que generalmente es la o el fundador), o bien de varios accionistas, la búsqueda en la calidad de transparencia y los estándares del Gobierno Corporativo es la misma para todos los casos.

Uno de los puntos clave para el Gobierno Corporativo efectivo es asegurar que los intereses de todos los accionistas se respeten por igual, imparcial y sin distinción por ninguna razón de nacionalidad o intereses propios. En este sentido, los accionistas juegan un papel importante para la ejecución del Plan Estratégico en el nivel más alto de la organización ya que marcan las pautas de derechos y responsabilidades de todas las áreas de la administración. 

A continuación te presentamos una guía práctica basada en el Código de Principios y Mejores Prácticas de Gobierno escrito por el Corporativo del Consejo Coordinador Empresarial (2018) sobre las medidas que los accionistas pueden tomar para eficientar su labor en la organización en los días de Asamblea, así como en la comunicación de los acuerdos con el Consejo de Administración.

Para el Orden del día en las asambleas o reuniones ordinarias (y extraordinarias):

  1. Objetividad y claridad.

Anunciar con suficiente anticipación y con la información pertinente los asuntos a tratar para discutir y analizar cada tema. Cabe mencionar que es importante tratar punto por punto y evitar hablar de diversos asuntos en un punto; así como evitar ambigüedades como “temas varios”.

  1. Anticipación de información.

Se recomienda que la información sobre los temas sea accesible para todos los socios y accionistas con quince días de anticipación para que éstos tengan claros los derechos que representan y se pueda tomar una decisión más consciente e informada. 

  1. Derecho a ejercer el voto.

Se asegura el voto informado y consciente a través de un formulario con la información correspondiente que incluya las posibilidades en la toma de decisiones y el ejercicio del voto.

  1. Información completa.

Se aconseja que dentro de la información que se proporciona, esté incluída la propuesta de Integración del Consejo de Administración con información completa y veraz del tema que estén tratando. 

Cabe mencionar que el Consejo de Administración es el responsable de garantizar una buena comunicación entre los accionistas y el resto de la organización. Estas son Prácticas para la Comunicación entre el Consejo de Administración y los accionistas:

  1. Informe oportuno y adecuado.

Se propone que en su Informe Anual, el Consejo de Administración incluya los aspectos relevantes de los trabajos de cada órgano intermedio. Así como también estén disponibles los informes de cada órgano intermedio presentados al Consejo, a todos los accionistas a excepción de la información confidencial.

  1. Comunicación abierta y eficiente.

Se sugiere que la organización cuente con los canales y medios de comunicación para mantener bien informados a sus accionistas, inversionistas y terceros interesados siempre de manera transparente; así como para solucionar diferencias que puedan afectar a la imagen de la organización.

  1. Protocolo de prevención de conflictos.

Se plantea contar con un procedimiento para prevenir y solucionar los conflictos entre accionistas y consejeros de manera pacífica, en el que no se privilegie una sola parte dentro del conflicto o controversia. 

La comunicación entre toda la organización es vital para el trabajo hacia un mismo objetivo. En EthicsGlobal sabemos que lo más importante para conseguir el prestigio que diferencie a tu organización de la competencia, es un Gobierno Corporativo funcional en sus mecanismos, eficiente en su comunicación y que elimine la burocracia. Acércate a nuestros asesores en EthicsGlobal y con gusto te atenderemos de acuerdo a las necesidades de tu organización.

Principios del Gobierno Corporativo

El valor que las organizaciones necesitan hoy en día depende de la calidad del Gobierno Corporativo que tengan; y su éxito se basa en la eficacia de sus procedimientos para la toma de decisiones. ¿Cómo un Gobierno Corporativo eficiente y estratégico aumenta las ganancias de tu organización? A través de bases sólidas; una cosa es segura: el Gobierno Corporativo de altos estándares de calidad se construye a través de principios éticos, los cuales sirven de directriz e indican el camino de desarrollo de las organizaciones.

“Dime qué principios tienes y te diré qué tan exitoso serás”

Muchos directores buscan añadir valor a sus organizaciones, así que optan por incluir sólo algunas prácticas éticas en su agenda. Sin embargo, las transformaciones profundas vienen cuando se adoptan principios sólidos que rijan la ética personal y colectiva. Por lo que un Gobierno Corporativo ético es la clave para que todo el sistema en la organización funcione correctamente y marque una diferencia significativa en medio de la competencia.   

El tema del Gobierno Corporativo ha demostrado ser de importancia internacional por el excelente rendimiento que aporta a la organización y el bienestar de la sociedad donde se desarrolla. Un Gobierno Corporativo es el sistema bajo el cual las organizaciones son sostenidas y controladas; éste se compone del trabajo conjunto entre el Consejo de Administración y la Dirección General, los cuales vigilan y ejecutan sus decisiones considerando los lineamientos de prácticas y estándares corporativos éticos acordados.

12 principios del Gobierno Corporativo

Los principios aquí expuestos están basados en los que propone la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), junto con el grupo de países que conforman el G-20; y además revisados por el Consejo Coordinador Empresarial de México (2018). Estos principios se recomiendan a las sociedades y organizaciones sin distinción en su sistema jurídico, o si es de razón pública o privada, comercial o asistencial. En EthicsGlobal hemos dividido los principios en tres grandes grupos: confianza, honestidad y cumplimiento: 

Confianza

1. El trato igualitario, el respeto y protección de los intereses de todos los terceros interesados.

2. La generación de valor económico y social, así como la consideración de los terceros interesados en el buen desempeño, la estabilidad y la permanencia de la organización en el tiempo.

Honestidad

3. La emisión y revelación responsable de la información en la administración.

4. La conducción honesta y responsable de la organización.

5. La emisión de un Código de Ética de la organización.

6. La prevención de operaciones ilícitas y conflictos de interés.

7. La denuncia de hechos indebidos y la protección de los informantes.

Cumplimiento

8. Contar con un rumbo estratégico para la organización y vigilar un efectivo desempeño de la administración.

9. El ejercicio de la responsabilidad fiduciaria del Consejo de Administración.

10. La identificación, administración, control y revelación de los riesgos estratégicos a que está sujeta la organización.

11. El cumplimiento de todas las disposiciones legales a que esté sujeta la organización.

12. Dar certidumbre y confianza a los accionistas, inversionistas y terceros interesados sobre la conducción honesta y responsable de los negocios de la organización.

El Consejo Coordinador Empresarial (2018) menciona que para que sea más sencillo determinar las líneas de autoridad y responsabilidad dentro de la organización, el Consejo de Administración es el encargado de definir el rumbo estratégico y vigilar la operación de éste mientras que la Dirección General se encarga de la gestión, conducción y ejecución de los actividades y negocios de la organización tomando en cuenta el plan de estrategias y lineamiento éticos del Consejo de la Administración.

En EthicsGlobal nos interesa que tu organización cuente con un Gobierno Corporativo de primer nivel, y desarrolle una Cultura Ética en todas las áreas administrativas. Por eso contamos con varios productos que te ayudarán en el aprendizaje e implementación de las mejores prácticas de Gobierno Corporativo. Acércate a nuestros asesores y pregunta por nuestros módulos de E-Learning y los sistemas de denuncia personalizados a las necesidades de tu organización.

¿Es una obligación tener un Programa de Transparencia?

Las sociedades están cambiando, y así también los negocios; de hecho ya no es posible hacer transacciones de la misma manera que hace 20 años. Vivimos en un mundo en constante transformación, hiperconectado y en constante innovación en el que el desarrollo fructífero no se basa en la mayor producción o en la mayor acumulación de capital, sino en las acciones sostenibles, éticas y retributivas a la sociedad. El valor agregado que provee la creatividad y la innovación, es igual de importante que el valor agregado de la transparencia, honestidad y la ética.

Cuando lo vemos desde esta perspectiva, pensar en un Programa de Transparencia, pasa de ser una obligación impuesta a convertirse en un bien necesario para el desarrollo y el crecimiento económicos. Las crisis financieras por los fraudes y otras acciones no éticas han dejado enseñanzas en cuanto al valor en la inversión de los sistemas éticos en el gobierno corporativo. Por esta razón, el Programa de Transparencia se ha convertido en el bien esencial para el éxito, prestigio y permanencia de una organización. 

Internacionalmente se han tomado medidas y Leyes para que tanto el sector público como el privado trabajen conjuntamente en la toma de decisiones e implementen normatividad para la prevención, denuncia y sanción de acciones no éticas; tales son los programas de transparencia, integridad y compliance. Un ejemplo de ello es la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito con el programa anticorrupción de ética y cumplimiento para las empresas; en materia nacional, países como México, Argentina, Colombia y Chile han establecido Leyes para que las organizaciones en cooperación con el Estado prevengan y mitiguen la corrupción, lavado de dinero, fraudes, delitos y riesgos penales.

Es cierto que aunque las Leyes existen, aún falta un camino de práctica por recorrer, especialmente en nuestros países en desarrollo en Latinoamérica, donde es común escuchar que “la corrupción funciona como atajo a una vida de bienestar”. Sin embargo, las organizaciones que adoptan estos mecanismos colocan una bomba en el tiempo dentro de la sociedad en la que funcionan, ponen en riesgo la estabilidad financiera, el mercado, son menos competitivas, alejan a los socios comerciales e inversionistas, pues el riesgo latente que representan se traslada en sus operaciones al hacer parte de una cadena de corrupción generalizada que financia otros delitos.

De manera que al ver los beneficios de un programa de transparencia, no se puede dudar que “la disciplina trae recompensa”. Con un programa de transparencia, el cálculo de los costos por fraudes para las organizaciones descendería de los millones que actualmente se pierden. Además, se mitigarían prácticas que llevan al financiamiento de armas, narcotráfico, terrorismo, trata de personas, entre otras. 

Al contar con estándares éticos, las empresas mejoran su rendimiento, su productividad y su capacidad de crecimiento. El desarrollo económico y fructífero de la organización se ve reflejado en sus ganancias, y toda la cadena de producción es beneficiada. La confianza desde el Estado, el mercado y la sociedad en general, posicionan a la organización dentro de las más profesionales, preferentes, prestigiosas y aceptadas; e inicialmente son el objetivo de potenciales proveedores, clientes y trabajadores que comparten la ética como forma de vida.

Un programa de transparencia permite que los procesos en toda la organización sean ordenados y justos, y aseguren la estabilidad financiera, el crecimiento integral de cada área de la organización. ¿Quién no proyecta su organización hacia un futuro productivo y exitoso? La visión de un liderazgo ético sabe que esto es posible a través de metas que llevan a cumplir la misión y la visión y estas metas incluyen un programa de transparencia.

EthicsGlobal tiene experiencia con más de 18 años en la asesoría de Planes de Transparencia, Códigos de Ética y Sistemas Éticos de Denuncia. Somos pioneros e innovadores en temas de compliance en Latinoamérica y estamos convencidos que la inversión en los Planes de Integridad y Transparencia son el presente que nos llevarán a un mejor futuro. Acércate a nuestros asesores y convierte a tu organización en la mejor de su giro.

¿Qué es el gobierno corporativo?

Hablar de gobierno corporativo es hablar de una de las mejores prácticas de una organización. El valor de la ética y la buena gobernanza aseguran la permanencia de las corporaciones a lo largo del tiempo; ya que garantizan una gestión transparente, honesta y adecuada en la cadena de responsabilidad, y desarrolla un ambiente de confianza, estabilidad y productividad a todos los terceros interesados, dentro y fuera de la organización.

El gobierno corporativo es un sistema gestor de principios, acciones, conductas, derechos y obligaciones compartidas por todos los miembros de la organización. La gobernanza, se basa en normas claras, información veraz y procedimientos transparentes que rigen la estructura y funcionamiento de una organización y que, con buena ejecución, les permite tener solidez y estabilidad. 

Se podría considerar que el gobierno corporativo es restrictivo y rígido, pero es todo lo contrario, ya que al marcar los lineamientos o “reglas de funcionamiento”, existe la libertad de crecimiento sostenible y ayuda a evitar acciones de riesgo. A continuación, presentamos una lista de características basadas en las recomendaciones de World Compliance Association para un buen gobierno corporativo:

  1. La cultura, valores, misión, visión y principios de la organización están acorde a lo que más valoran los grupos de interés.

La comunicación clara y transparente de los valores éticos y principios que rigen la organización como el Código de Conducta, los canales de denuncia (disponibles para todos); así como la planificación de un sistema de sanciones y recompensas por incumplimiento o cumplimientos al Código de Conducta.

  1. El Comité de Ética tiene la autoridad para realizar supervisiones constantes y adecuadas de la organización. 

Es importante definir un Comité de Ética y una Comisión de Auditoría con sus estatutos para supervisar el sistema de control interno, consejería externa e independiente de la dirección para garantizar la supervisión y la evaluación de la toma de decisiones y la constante comunicación entre el comité, la Alta Dirección y los auditores internos y externos.

  1. La estructura organizativa es clara.

Es esencial que la estructura organizacional sea transparente y funcional en todas sus áreas de la jerarquía; así como también que haya claridad en cada persona para ejecutar sus funciones y responsabilidades. En caso de haber cambios significativos, evaluarlos y hacer modificaciones pertinentes.

  1. Las políticas y procedimientos de recursos humanos reflejan adecuadamente el cumplimiento de objetivos y el compromiso con la competencia profesional.

Es necesario formalizar políticas y procedimientos laborales para empleados y directivos sobre sus derechos y obligaciones, formación y desarrollo laboral, sanciones, remuneraciones y evaluación del desempeño; así como también reforzar la comunicación de objetivos comunes. 

  1. Hay un plan de sucesión en puestos claves.

La productividad se mejora mediante los planes de sucesión y éstos deben ser claros y funcionales, caracterizados por la identificación de las competencias necesarias para cada puesto y la identificación de trabajadores capacitados para los mismos y la formación intencional del recurso humano.

  1. La correcta asignación de la autoridad y responsabilidad para la toma de decisiones. 

Es imprescindible la existencia de un modelo formal de asignación de autoridades transparente que capacite y faculte a las personas encargadas para la toma de decisiones acorde con los objetivos de la organización; además, establecer parámetros para las decisiones que se encuentran fuera de la Política establecida. 

  1. Los mecanismos para adaptarse y gestionar los cambios.

Es preciso que se conozcan los objetivos principales de cada uno de los grupos de interés, para buscar una estabilidad en el beneficio de cada grupo en la estrategia corporativa; este objetivo principal refleja el interés común de todas las personas de la estructura organizacional. También es necesario estar preparados en la gestión de riesgos; ante el cambio externo, la innovación es una herramienta eficaz, y para el cambio interno, la comunicación es la mejor aliada. 

EthicsGlobal te acompaña en la gestión de riesgos y en la asesoría para mejorar el gobierno corporativo de cada organización. La gobernanza coloca a la organización en una posición digna de confianza y prestigio, asegurando crecimiento económico y social. Acércate  a nosotros y conoce los cursos de E-Learning que te ayudarán a conseguir el éxito en tu organización.

Metas a lograr con el gobierno corporativo

Un buen liderazgo lleva a la práctica una gobernanza de excelencia ética y establece metas que dirijan a toda la organización a alcanzar la visión y misión que se ha propuesto: más competitividad, éxito económico, prestigio en el mercado. La buena noticia es que formar un liderazgo ético y un adecuado gobierno corporativo representa un desafío alcanzable del quehacer cotidiano. 

Heráclito decía que el buen carácter no se forma en una semana o en un mes, sino día a día; en este sentido, la comunicación y la acción es el conjunto para que las metas se conviertan en una realidad vívida y no en documentación archivada. Si se pregunta, ¿cuáles son las metas a lograr para tener un gobierno corporativo y, en su caso, recuperar su reputación institucional? Estas son algunas metas a considerar:

1. Hacer del Compliance la forma de vida de la organización.

Velar por el cumplimiento normativo ético sobre los acuerdos, leyes y políticas nacionales e internacionales en materia financiera, laboral, social y ambiental en toda la cadena de procedimientos, desde la dirección, hasta la base operativa. Una organización prestigiosa y de valor, es digna de confianza, porque cumple con sus compromisos en todos sus niveles.

2. Fortalecer la imagen de un Compliance Officer y el Comité ético dentro de la administración.

Tanto el compliance officer, como el comité ético se reconocen por su integridad. Estas figuras son de suma importancia, ya que gestionan el gobierno ético de la organización y están atentos a la evaluación y autorregulación de la organización. El compliance officer tiene autoridad e inspira confianza para la rendición de cuentas, realización de denuncias, toma de decisiones sobre sanciones y recompensas, monitorización y revisión constante de comportamiento y de compromisos que la organización ha asumido en materia jurídica, así como la capacitación de información sobre valores éticos.

3. Fomentar una cultura de valores: integridad, transparencia, compromiso y responsabilidad.

A través de las buenas prácticas, inspirar y fomentar una cultura individual y colectiva con un fuerte compromiso con los valores éticos en beneficio de toda la organización; ya que de éstos depende que los mercados funcionen adecuadamente. Acatar las políticas, normas y lineamientos e incentivar a acciones correctas y a sancionar las acciones inadecuadas. Así como también, gestionar riesgos, detectar los casos por desinterés, tentación o extorsión que influyen en las malas prácticas corporativas.

4. Reconocer los derechos de todas las partes interesadas.

Así como establecer un punto de equilibrio donde se fomente la cooperación y responsabilidades mutuas en toda la organización. De esta manera, se vela por los derechos de todos los involucrados y no se exime de la responsabilidad a ninguno de ellos; esto contribuye al desarrollo sostenible de la organización y su permanencia en la sociedad.

5. Priorizar constantemente la profesionalización del recurso humano.

El crecimiento personal y colectivo profesional de una organización da como resultado una mejor productividad, calidad en el trabajo realizado e incentiva la competitividad; esto se traduce en un ambiente laboral saludable, necesario en estos tiempos de crisis. La confianza se inspira no solamente dentro de la empresa, sino en los clientes, proveedores y potenciales empleados que son atraídos por ella.

6. Realizar toma de decisiones de manera ética.

Establecer filtros para la toma de decisiones que nos lleven a actuar de una manera ética, p. ej.: a) las posibles consecuencias a largo plazo de cualquier decisión, b) los intereses de los empleados, c) la necesidad de fomentar, las relaciones comerciales de la organización, d) el impacto social y ambiental de las actividades realizadas, e) que la organización se beneficie por tener una buena reputación por una conducta ética, f) actuar imparcialmente.

En EthicsGlobal, encontrarás asesoría para la constitución de un gobierno corporativo basado en la ética de acuerdo a la estructura, complejidad y características de tu organización. Un buen gobierno corporativo se construye día a día, y nos interesa acompañarle en el cumplimiento ético de cada uno de sus procesos: gestión de riesgos, sistema de denuncia y establecimiento de planes de integridad para asegurar el éxito de tu organización.

El cumplimiento ético y el gobierno corporativo

Los dos componentes que en el siglo XXI definen el éxito o fracaso de una organización son aquellos que se refieren al cumplimiento ético y el gobierno corporativo. Sin duda cada una de las organizaciones tiene una postura dictada (en papel o en palabra) sobre estos temas. Pero, ¿cómo surgen estos conceptos y por qué se han vuelto tan esenciales en el prestigio y reconocimiento internacional de las organizaciones?

Los términos de cumplimiento ético y el gobierno corporativo son relativamente nuevos y son los elementos que ahora le dan un valor agregado no solo a los productos o servicios que se ofrecen, sino a toda la organización en general. La ética y las prácticas de excelencia en la gobernanza de las organizaciones comenzaron a considerarse importantes a partir de los estragos que causó La Gran Depresión de 1929, una de las crisis más grandes que ha tenido implicaciones como la recesión de 2007-2008.

Hasta antes de la Gran Depresión, las organizaciones se guiaban por las prácticas de negocios basadas en los valores del industrialismo de 1916: “laissez-faire” (dejar hacer). Este liberalismo económico funcionaba bajo la lógica de la agencia, cuya prioridad era hacer del valor de los accionistas, el objetivo principal de toda la organización. Siendo los accionistas los agentes prioritarios en la organización, los demás actores se quedaban fuera del cuadro, esto produjo beneficios a corto plazo y una crisis económica en años después. En palabras de Maurice Clark: una “economía de la irresponsabilidad”.

Los grandes escándalos financieros, así como las crisis económicas que les han sucedido, abrieron el paso para que teóricos, gobiernos e instituciones financieras reconocieran que era necesaria una visión más responsable sobre la economía, los negocios y la administración. Así surge la necesidad de mitigar estos riesgos con las siguientes medidas: la rendición de cuentas, regulaciones en contra de abusos, la responsabilidad social y ambiental, el valor de la ética en las organizaciones, y la regulación dentro del gobierno corporativo, entre otras.

El gobierno corporativo es un modelo que parte de principios y buenas prácticas corporativas entre todos los relacionados en la organización: empleados, colaboradores, directivos, proveedores, accionistas, clientes y otros terceros interesados; además vela por el cumplimiento y el buen desempeño de la organización. Las buenas prácticas en el gobierno corporativo aportan seguridad económica, social y jurídica, esto es un camino exitoso a largo plazo.

El cumplimiento ético es un valor activo en la organización, que también se invierte a largo plazo, pues al asegurar el trato igualitario y la protección de los intereses por el bienestar de todas las partes que componen la organización, se obtiene un ganar-ganar. En una organización con cumplimiento ético, los riesgos causados por malas prácticas tales como: corrupción, fraude, acoso y hostigamiento laboral, incumplimiento de los derechos y obligaciones laborales, lavado de dinero, entre otras, son denunciados, sancionados y mitigados. 

La confianza que proviene de un cumplimiento ético es invaluable; ésta permite que se pueda tener: una cultura de denuncia sin miedo a represalias, mejor productividad en el ambiente laboral y crecimiento de toda la organización en todas sus áreas. La directriz que provee el gobierno corporativo sostiene firmemente a toda la organización en medio de tiempos de crisis. En EthicsGlobal nos apasiona trabajar en temas de Compliance y gobernanza, tenemos una fuerte convicción de que ambos elementos son esenciales en la vida de las organizaciones. La preparación es importante para nosotros, es por eso que contamos con cursos de preparación en E-learning sobre estos temas. Acércate a nosotros, con gusto te atenderemos.

Acciones para prevenir fraude y lavado de dinero

El lavado de dinero afecta gravemente a las organizaciones y su entorno de desarrollo: la sociedad, el gobierno y el sistema financiero. Las consecuencias pueden ir desde grandes multas hasta crisis financieras. En México cada año se lavan aproximadamente 50 mil millones de dólares, de acuerdo con datos de la Secretaría de Hacienda, la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) y la Procuraduría General de la República; y el sector más vulnerado es el de las instituciones financieras.

Sin embargo, las organizaciones criminales del lavado de dinero innovan sus modos de operación, un aspecto importante es en cuanto a los agentes del delito. Ahora se busca la intervención de personas ajenas, a través del soborno o el fraude, generalmente con buena imagen y perfil profesional, preferentemente sin historial delictivo.

Es por eso que las organizaciones deben estar atentas para prevenir todo tipo de riesgos frente al fraude y blanqueo de activos. Para ubicar estas actividades es necesario que se conozcan las tres fases del blanqueo de activos o lavado de dinero, las cuales son:

  1. La colocación: Se refiere a la introducción del dinero ilícito a través de instituciones financieras al sistema económico “legal” para su circulación. Esto se realiza generalmente a través de transacciones “hormiga” o depósitos en diversas entidades financieras e incluso a través del transporte del dinero a través del equipaje o partes del cuerpo.
  1. El ocultamiento: En esta segunda etapa se realizan diferentes movimientos del dinero ilícito para justificar su circulación y ocultar su origen. Esto se realiza generalmente en países con poco control de lavado de activos. Algunas de las actividades realizadas son: la compra de bienes, las empresas papel (organizaciones que sólo existen en papel o testaferros), giros nacionales e internacionales, exportaciones ficticias de bienes y servicios o la inversión extranjera ficticia de una empresa local. Todas estas acciones sobrefacturan los productos y servicios.
  1. La integración: En esta fase, los fondos obtenidos por lavado de activos, son casi indistinguibles del dinero obtenido legítimamente. En este punto, el dinero es invertido en bienes raíces, compra-venta de bienes inmuebles, compra-venta de bienes de lujo, obras de arte, comercios que usan como empresas “fachada” (organizaciones legítimas que filtran el dinero lavado), entre otras.  

Algunas acciones para prevenir el fraude y ser partícipe del lavado de activos son:

Conocer las medidas, normas y Leyes internacionales de regulación en el Sistema Financiero Internacional tales como la Convención de Viena de 1988 y los estándares y regulaciones del Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI).

Reportar todas las transacciones realizadas sospechosas y comunes ante la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) y el Servicio de Administración Tributaria (SAT), es una necesidad. A través del Art. 18 de la Ley Federal para la Prevención e Identificación de Operaciones con Recursos de Procedencia Ilícita, las compañías consideradas vulnerables al lavado de dinero, encontrarán los aspectos que deben cumplir. La UIF tiene la facultad de identificar, congelar, incautar y decomisar el dinero ilícito de manera oportuna.

Conocer el cliente a través de la verificación de su identidad, actividad económica, operaciones financieras y origen de sus recursos, es sumamente necesario Esta información se puede resguardar hasta por cinco años. Este punto se enfatiza para los casos de subcontratación o outsourcing, puesto que representa una práctica vulnerable al delito.

Todas las organizaciones, deben establecer medidas de autorregulación dentro de las organizaciones, mismas que establezcan un ambiente de confianza y libertad de reportar o denunciar cualquier sospecha de lavado de dinero por cualquiera de sus miembros. Dentro de estas medidas están las líneas de denuncia, la implementación de un Plan de Integridad y el fomento de una cultura ética en las organizaciones.

Implementar una herramienta tecnológica digital para fomentar una buena práctica ante la corrupción y el soborno, el levantamiento de reportes, activación de alerta de los riesgos potenciales y una mejor gestión de los mismos; también son pilares fundamentales para combatir el lavado de activos

EthicsGlobal cuenta con un sistema para la prevención del lavado de activos que está incorporando ahora una herramienta digital lista para dispositivos móviles, EthicsGlobalApp, ¿ya la conoces? Acércate a nuestros asesores éticos y previene ser víctima de fraude y lavado de activos.

Prevenir el lavado de activos

El diccionario de la Real Academia Española define la palabra prevención como la preparación y la disposición que se hace anticipadamente para evitar un riesgo. Además, y como se ha mencionado anteriormente, el lavado de activos es un delito grave que consiste en dar apariencia de ganancias legítimas a aquellas que no lo son, puesto que provienen de otros delitos como: tráfico de drogas, trata de personas, corrupción, secuestros, entre otros. 

Las consecuencias de este delito van desde una importante irregularidad en el sistema financiero (puesto que la circulación de dinero ilícito, así como las declaraciones falsas de activos, crean una competencia desleal y agresiva contra las pequeñas y medianas empresas, afecta dirctamente la economía local y nacional); hasta el financiamiento y por lo tanto, el crecimiento de lo niveles de violencia a nivel global (la trata de personas, el terrorismo, guerras, producción de estupefacientes, etc.).

Detrás de cada riesgo, hay una oportunidad.

Conforme pasa el tiempo, las organizaciones éticas toman más fuerza y presencia en la confianza y la transformación social. Quizás, la corrupción y los otros delitos que sostienen el lavado de activos no desaparezcan, pero las medidas que se tomen contra estos delitos mitiguen los riesgos y las consecuencias pueden reducirse a escalas significativas a favor del crecimiento y desarrollo de los países.

Una organización ética tiene en mente que detrás de cada riesgo, hay una oportunidad para prevenirlo y para eso se requieren dos cosas: preparación y disposición; ambas dependen totalmente de la colaboración mutua entre las organizaciones y las entidades gubernamentales nacionales e internacionales, tales como el Grupo de Acción Financiera (GAFI), el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial.

El lavado de activos siempre deja huella.

El lavado de activos es un delito que tiene implicaciones y consecuencias globales, por lo tanto, siempre deja una huella y ésta siempre es rastreable. Muchas veces se piensa que al no recibir consecuencias inmediatas, una organización puede salir inmune del virus del lavado de activos, pero esto no es así. 

De las medidas que se tienen para prevenir el lavado de activos se tienen:

  1. Contar con normatividad rigurosa: Que vaya de acuerdo con los estándares y estrategias de cada país y los lineamientos internacionales para la gestión de riesgos.
  2. Conocer bien a los clientes: A esto se le llama Debida Diligencia del Cliente (DDC). Esto es, conocer en la medida de lo posible la procedencia del cliente, país y negocios con documentos que lo acrediten. 
  3. Tener un sistema de alerta: A través del cual se pueda reportar cualquier actividad sospechosa a las autoridades competentes y den pauta a la investigación. Por ejemplo, la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF).
  4. Establecer políticas claras: Es importante tener regulaciones y normas específicas que comuniquen a toda la compañía sobre las buenas prácticas, herramientas y acciones para prevenir el lavado de activos.

Algunas buenas prácticas que recomienda la Unidad de Información y Análisis Financiero de la República de Colombia para evitar ser una organización víctima y cómplice del lavado de activos son establecer las siguientes políticas:

  1. Política de devolución del dinero por mercancía vendida. 

Para evitar ser víctima de lavado de activos a través de la solicitud de la devolución del dinero por compra de mercancía, establecer un procedimiento de devolución del dinero donde se identifiquen las situaciones específicas en las que se realizan las devoluciones.

  1. Política de manejo de las divisas.

Establecer una política de legalidad para las operaciones que realice la empresa con moneda extranjera exponiendo el procedimiento y lugares para monetizarse y transportarse. Esto con el fin de evitar que se laven activos a través del ingreso clandestino de divisas.

  1. Cesión de cuentas por cobrar. 

A fin de evitar ser víctimas del “factoring” a través de empresas fantasma, las pequeñas y medianas empresas deben acudir al sistema financiero de su país y con intermediarios financieros certificados para solicitar préstamos.

  1. Política de emisión de títulos y manejo de valores.

Las organizaciones criminales dedicadas al lavado de activos pueden aprovechar la emisión de títulos valores y bonos de las organizaciones. Para ello, se debe conocer y aplicar la normatividad existente sobre los títulos y la inscripción a los registros nacionales de cada país.

  1. Política de inversiones y compras.

De manera muy parecida a la cesiones por cobrar, las organizaciones corren el riesgo de solicitar y obtener financiamiento de supuestos inversionistas que utilizan a terceros (siendo organizaciones fantasma) para el suministro de bienes y servicios. Para ello, se debe investigar el origen de los bienes adquiridos y las certificaciones correspondientes.

  1. Expedición de certificados y referencias.

Las organizaciones fantasma le dan gran valor a las certificaciones para justificar y legitimar sus acciones. Por lo tanto, se deben establecer lineamientos para la expedición de certificados, referencias y constancias. 

El lavado de activos es un delito grave que deja huella, ninguna organización está exenta de ser partícipe directa o indirectamente; es por eso que EthicsGlobal provee la orientación en planeación y ejecución de acciones para prevenir el lavado de activos. Acércate y conoce nuestros cursos de capacitación, asesores éticos y tecnología para la detección y denuncia de éste y otros delitos.