Previniendo la Corrupción en tu organización

El Gobierno es visto por los mexicanos como el principal responsable de la corrupción y el lugar dónde ocurren más estos actos. Sin embargo; empresarios, medios de comunicación y organizaciones de la sociedad civil también son vistos como responsables de los esfuerzos anticorrupción. Existe una percepción de mayor corrupción en las grandes empresas que en los pequeños negocios. Lo cierto es que las grandes empresas tienen una mayor capacidad para aportar soluciones a este problema: códigos de integridad, compromisos públicos y exigencia de mejores prácticas desde el gobierno.

Hasta hace algunos años la corrupción era un concepto relacionado directamente al sector público-político; sin embargo, recientemente ha aumentado el análisis de este fenómeno en el ámbito empresarial originado por su cada vez mayor presencia y arraigo en la forma de hacer negocios.

Cuestión de principios

Para algunos empresarios mexicanos, estos actos ilegales se han convertido en rutina, lo cual ha hundido la imagen del país en una profunda crisis de credibilidad de la que deberá esforzarse por salir. Una empresa en donde se realizan este tipo de prácticas, ve reducida su transparencia y reputación deteriorada, corriendo el riesgo de ser incluida en listas negras de ciertas organizaciones públicas, poniendo en peligro sus futuras operaciones comerciales.

La corrupción empresarial por su parte, conduce inevitablemente a un clima de negocios poco confiable. Este fenómeno puede adoptar distintas formas como el soborno, fraude, conflictos de intereses, malversación de fondos, acoso sexual e incluso extorsión. 

7 elementos fundamentales para la lucha contra la corrupción

Para poder luchar contra la corrupción dentro de las empresas, se debe cumplir lo siguiente:

  1. Compromiso de la Alta Dirección. Todos los empleados de la empresa tienen que tener claro que no se admiten prácticas corruptas a pesar del coste de negocio que puedan tener. Es mejor rechazar un contrato importante, que conseguirlo pagando un soborno, ya que en un futuro puede comprometer la imagen de la empresa y de sus directivos.
  2. Procedimientos claros. Los empleados tienen que saber qué hacer en el caso de que los intenten sobornar como: por ejemplo, en el caso de un responsable de compras al que le ofrezcan dinero o regalos para que compre los productos de un proveedor determinado. O en el caso contrario, que les pidan una “mordida” para poder vender sus productos o servicios.
  3. Análisis del riesgo en la empresa. Este debe ser el punto de partida, ya que una empresa salpicada en un caso de corrupción puede acabar cerrando sus puertas.
  4. Evitar los conflictos de interés. Anticiparse a un posible conflicto de intereses y evitar que surja este es la mejor manera de prevenir posibles casos de corrupción.
  5. Medición y control. Lo que no se puede medir, no se puede controlar, por ello se debe revisar si se están haciendo las cosas bien a través de un programa de monitoreo adecuado.
  6. Canal de denuncias. Se debe proteger al denunciante, ya que en ocasiones a este se le puede hacer la vida imposible. Los casos de corrupción deben denunciarse en la empresa, para que esta pueda tomar las medidas necesarias, antes de denunciar el caso, si procede, a las autoridades.
  7. Consecuencias para los empleados que participan en la corrupción. Todos los trabajadores deben conocer las consecuencias que pueden tener que afrontar si se ven involucrados en casos de corrupción.

Dicho esto, surge la necesidad de una nueva actitud ética dentro de las organizaciones que puede representar la solución más adecuada para este grave problema que genera un impacto negativo a las compañías, gobierno, sociedad y economía del país.

Las empresas tienen muchas razones para rechazar un acto de corrupción, debido a que los altos costos a los que se enfrentarían al ser descubiertos, van desde multas, penas de prisión y deterioro de la imagen de la compañía, lo que pone en riesgo a la organización de manera significativa tomando en cuenta que el beneficio obtenido de esta acción ilegal puede ser muy costosa y poco redituable.

En EhicsGlobal creemos que las empresas necesitan dotarse de un modelo de prevención de la corrupción y el soborno, que impida al máximo la utilización de estas prácticas en su entorno y con el que puedan demostrar ante terceros, jueces, accionistas, inversores o la opinión pública que han luchado contra la corrupción y sobre todo que en su organización no es una práctica consentida. Para aprender más sobre cómo implementar un modelo ético eficiente en tu organización acércate a EthicsGlobal.

La sutil técnica de la lucha anticorrupción

En cualquier latitud del mundo puede identificarse un fenómeno que amenaza directamente a la economía, el desarrollo sustentable, la paz y democratización de las sociedades y todas las organizaciones. Nos referimos a la corrupción, la cual no solamente es perpetrada por quienes sobornan, amenazan o incautan; sino por quienes ceden o aceptan las negociaciones de tratos ilícitos y no éticos.   

Trinchera internacional

La corrupción influye directamente en el desarrollo del Estado de Derecho, la Democracia y por lo tanto en la extensión de los Derechos Humanos. Sus impactos son negativos al empobrecer el país en el que se desarrolla, no sólo en términos económicos provocando bajos niveles de inversión, pérdida económica o el blanqueo de activos, sino también en términos sociales como la inequidad, pobreza y la violencia por el financiamiento del crimen organizado, terrorismo, trata de personas, narcotráfico y otro tipo de delitos.  

Para combatir la corrupción gobiernos nacionales y organizaciones internacionales han convenido poner manos a la obra en la búsqueda de transparencia y rendición de cuentas. Se puede reconocer acuerdos tales como la Convención Interamericana contra la Corrupción (B-58), la Convención Anti-sobornos de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE), la Convención de las Naciones Unidas Contra la Corrupción, y programas regionales anticorrupción, entre otras que han sido ratificadas por más de 100 países hasta el año 2020.

De acuerdo con el Compendio de Buenas Prácticas en el Combate a la Corrupción en Respuesta al COVID-19 de la Oficina de las Naciones Unidas Contra la Droga y el Crimen (UNODC) de la Cumbre 2020 de Riyadh, Arabia Saudita, las medidas para mitigar los riesgos es:

  1. Establecer un Comité inter-institucional.
  2. Diseminación de guías y otros productos de conocimiento relevante sobre el tema.
  3. Emplear herramientas tecnológicas para incrementar la transparencia, la rendición de cuentas y el monitoreo. 
  4. Establecer canales de denuncia específicos. 
  5. Incrementar la inspección, monitoreo y cumplimiento normativo. 

No es una coincidencia que estas medidas impulsadas internacionalmente describan las funciones de una línea ética de denuncia, la cual se coloca como una de las herramientas más importantes en la lucha contra la corrupción y la vuelve una técnica sutil y efectiva. Las organizaciones de todo tipo: públicas, privadas y de voluntariado tienen un papel activo en la implementación de esta útil técnica para mitigar la corrupción a nivel global.

Trinchera organizacional

Mientras los gobiernos de los países se han comprometido en la lucha contra la corrupción a nivel macro a través del rastreo y repatriación producto de la corrupción y el decomiso de bienes ilícitos; las organizaciones grandes y pequeñas tienen un papel preventivo en la lucha anticorrupción comenzando en el monitoreo de los procesos al interior de la organización. 

El liderazgo de impacto reconoce que invertir en una Línea Ética, traerá rendimiento económico y social en su organización. Las Líneas Éticas de Denuncia son sistemas internos de alarma que ayudan a detectar irregularidades en el ámbito financiero y contable de la organización, en el trato con los empleados evitando el abuso de poder y el acoso laboral y sexual entre los miembros de la misma. 

Las Líneas Éticas se caracterizan por ser el medio en que los miembros de una organización se sientan seguros de reportar acciones que violen el Código de Ética o que pongan en riesgo a la organización. Es por eso que deben contar con mecanismos de protección de datos, asegurar la confidencialidad de la información y anonimato de los usuarios denunciantes, así como la buena gestión de las denuncias. El éxito de la lucha anticorrupción dependerá del buen funcionamiento de la Línea de Ética. 

En EthicsGlobal estamos en constante actualización en la gestión, funcionamiento y capacitación en Sistemas de Denuncia y las Líneas Éticas que proporcionan a las organizaciones seguridad en temas de complimiento. Proporcionamos asesoría de acuerdo a la norma ISO 37002. Te invitamos a conocer la Línea Ética que EthicsGlobal puede implementar en tu organización de acuerdo a sus necesidades y características. Acércate a nuestro asesores, somos expertos en lo que hacemos.

Cumplimiento de Transparencia en el Gobierno Corporativo

Tener clara la importancia de establecer marcos de Gobierno Corporativo, riesgo y cumplimiento correctos, es un aspecto muy importante a la hora de ejercer el liderazgo de una organización en la dirección correcta. Con estos marcos, no solo se logrará una mayor transparencia entre los diferentes órganos de Gobierno Corporativo, sino que cumplirá con las regulaciones relacionadas con el Gobierno Corporativo, Riesgo y Cumplimiento (GRC).

De esta manera se aporta una mayor transparencia en el empleo de los recursos y se mejora el blindaje de los intereses de los accionistas minoritarios en el caso de compañías o de los ciudadanos, en el caso de las entidades públicas. Por otro lado, también es importante señalar que la transparencia conlleva a aumentar en los niveles de confianza y percepción de los inversionistas y consumidores con respecto a su organización.

Cumpliendo las Normas

A medida que las empresas evolucionan y van adentrándose en procesos de internacionalización, las operaciones se vuelven más complejas, se diversifican los negocios y aumentan los riesgos tanto en el ámbito legal como en el de la imagen pública. Así pues, la mejor manera de asegurar el éxito y el crecimiento continuado estará en la progresiva profesionalización tanto de la gestión operativa como del Gobierno Corporativo.

La aplicación de un código de buen gobierno es la garantía para el crecimiento sostenible de la empresa en el medio y largo plazo, ya que ayuda a restablecer la confianza de los inversores, aumenta el acceso al crédito extranjero, atrae el talento y fomenta la imagen de marca. 

Evaluando los objetivos

Las sociedades cotizadas tienen la responsabilidad de hacer una evaluación anual sobre el cumplimiento de sus objetivos y elaborar un Plan de Acción para resolver posibles deficiencias. Los pasos para la elaboración de este Plan de Acción son los siguientes:

  • Análisis preliminar
  • Cuestionario de autoevaluación
  • Análisis de documentación interna
  • Análisis externo (mercado financiero)
  • Entrevistas a consejeros
  • Diagnóstico
  • Conclusiones y recomendaciones
  • Elaboración de un plan de acción.

En los últimos tiempos, el buen Gobierno Corporativo ha pasado a ser una obligación para las empresas, sobre todo para sociedades cotizadas y otras de gran envergadura. Debido a las situaciones de crisis, se ha convertido en una herramienta fundamental para garantizar la credibilidad de las empresas y garantizar la estabilidad económica del mercado.

En EthicsGlobal confiamos en que las normas de buen Gobierno Corporativo se asientan sobre una serie de pilares que toda sociedad cotizada debe cumplir. Estas iniciativas se deben imponer con el objetivo de garantizar unas actuaciones responsables caracterizadas por la transparencia y el respeto a la legalidad. Te invitamos a conocer más sobre cómo llevar a cabo  éstas prácticas para así generar un mayor valor a tu organización, acércate a EthicsGlobal.

Obligaciones y necesidades en temas de Transparencia

La transparencia es un valor cada vez más demandado, ya que ésta asegura la democratización de uno de los capitales más preciados en nuestras sociedades: la información; además, ha sido la medida en contra de la corrupción y fraudes que han afectado en gran medida a las mismas. Por eso, se ha hecho evidente la necesidad de transparencia en sus procesos administrativos y de comunicación dentro de instituciones y organizaciones tanto públicas como privadas. 

 En general, las organizaciones se han visto en la necesidad de rendir cuentas ante la sociedad y el Estado, así como la protección de la información y el cumplimiento normativo en el Gobierno Corporativo. A medida que crece la transparencia dentro de las organizaciones, se incentiva la confianza y la participación ciudadana, aportando al desarrollo de la calidad de la democracia de un país. 

Las implicaciones y consecuencias de la Transparencia resultan ser de grandes beneficios para la sociedad y el Estado; en México en esta materia existe la Ley Federal de Transparencia y Acceso a la Información Pública. Además, el sector público no es el único que ha implementado estas dinámicas dentro de sus culturas organizacionales, en este sentido, el sector privado ha marcado una tendencia y preocupación clara en cuanto a las necesidades y obligaciones en temas de Transparencia.

Obligaciones y necesidades

Las obligaciones responden a beneficios o derechos que los condicionan. Por lo tanto, para obtener beneficios como: la confianza de las personas de una organización, la lealtad de los clientes y miembros, así como el crecimiento económico y rentable; es necesario invertir en acciones prácticas, tales como:

  1. Gobierno Corporativo ético como medida de transparencia. Con el fin de mitigar los riesgos tomados por prácticas corporativas dañinas y uso inadecuado del poder; a través del cual haya una simetría entre los objetivos de la organización, los derechos de los accionistas, las responsabilidades de los directivos, administradores y la responsabilidad social.
  2. Equidad en derechos y responsabilidades. La conciencia de equidad e igualdad en las personas pertenecientes a la organización es clave para la transparencia. Así como los clientes tienen el derecho de conocer los procesos de los productos y servicios que contratan y la protección del uso de la información; también los accionistas y empleados tienen el derecho de un trato igualitario y el respeto de sus intereses dentro de la organización.
  3. Comité y unidades de Transparencia. Encargados de vigilar y monitorear los procesos de rendición de cuentas, dar seguimiento a los compromisos con cada una de las partes de la organización de manera clara, íntegra, imparcial y responsable. Así como el correcto funcionamiento de la normatividad interna. 
  4. Sistema de denuncias. Es indispensable para darle voz a todos los miembros de la organización; a través de la acción responsable de cada persona. Velar y cumplir la normatividad ética de las organizaciones se hace día a día a través de un sistema en el que se denuncie sin temor a represalias o acciones de venganza.

Sin duda la Transparencia se ha puesto en tendencia y es hora de conocer todo acerca de ella. En EthicsGlobal garantizamos que nuestros clientes tengan el mejor trato y capacitación en temas de Transparencia. Estamos interesados porque toda la organización comience con un nuevo estilo organizacional: ético, íntegro y profesional.

Riesgo y Cumplimiento en el Gobierno Corporativo

Gobierno, Riesgo y Cumplimiento (GRC) es un modelo de gestión que promueve la unificación de criterios, la coordinación de esfuerzos y la colaboración entre los diferentes involucrados en la dirección de la organización.

El modelo Gobierno, Riesgo y Cumplimiento no sólo permite a la organización cumplir los objetivos sino también reducir la incertidumbre, optimizar los recursos y las capacidades de los equipos; así como alinear, ejecutar y examinar constantemente a la compañía, facilitando a su vez la cooperación, coordinación y colaboración entre los diferentes equipos de la organización.

Asumiendo el valor

No tendría sentido reforzar el Gobierno Corporativo, la Gestión de Riesgos y el Cumplimiento Normativo sólo por cumplir con requisitos legales sino hay una cultura organizacional que alinee esos tres aspectos para tener equilibrio en la organización y dar valor al interior y exterior de la compañía, es decir que beneficie tanto a los equipos como a los usuarios.

Por esa razón, las empresas están adoptando un nuevo modelo: Gobierno, Riesgo y Cumplimiento (GRC), clave para tomar mejores decisiones, mitigar amenazas, lograr los objetivos de la organización y alinear la empresa con su estrategia para centralizar la información, tener convergencia, transparencia, control interno, auditoría e investigación. 

Una cultura organizacional representa articular todas las áreas de la organización en el manejo de datos, decisiones de negocios y cumplimiento de objetivos; esa cultura ayuda a evitar errores y fraudes antes de que dañen el buen nombre de la empresa o, peor aún, la lleven a la quiebra.

Formando el Rompecabezas

Funciones con respecto al sistema de administración del riesgo operativo SARO (Sistema de Administración del Riesgo Operativo).
  •  Establecer las políticas relativas al SARO.
  •  Aprobar el Manual de Riesgo Operativo y sus actualizaciones.
  • Hacer seguimiento y pronunciarse sobre el perfil de riesgo operativo de la entidad.
  • Establecer las medidas relativas al perfil de riesgo operativo, teniendo en cuenta el nivel de tolerancia al riesgo de la entidad, fijado por la misma Junta Directiva.
  • Pronunciarse respecto de cada uno de los puntos que contengan los informes periódicos que presente el Representante Legal.
  • Pronunciarse sobre la evaluación periódica del SARO, que realicen los órganos de control.
  • Proveer los recursos necesarios para implementar y mantener en funcionamiento, de forma efectiva y eficiente a la entidad.

Así mismo, una cultura organizacional en la que haya ética y transparencia, un clima empresarial que promueva la confianza, la integridad, la responsabilidad y buenas prácticas contribuye a tener una cultura de Gobierno, Riesgo y Cumplimiento que esté alineada con los objetivos estratégicos del negocio.

En Ethics Global creemos firmemente que la implementación de prácticas del Gobierno Corporativo no solo da transparencia, eficiencia y acceso a la financiación formal, también deja como resultado un clima ético para el manejo de los conflictos de intereses, lo que aumenta los niveles de confianza y percepción de los inversionistas y consumidores. Te invitamos a conocer más sobre cómo llevar a cabo de forma correcta éstas prácticas para así generar un mayor valor a tu organización, acércate a EthicsGlobal.

Finanzas y Planeación en el Gobierno Corporativo

La función de las finanzas y planeación está dentro de las mejores prácticas del Gobierno Corporativo. Para ello, es necesario que en esta función se apoye al Consejo de Administración, por medio del órgano interno, el cual se asegurará que las acciones realizadas se apeguen a las propuestas y decisiones del Consejo de Administración. 

Una de las prácticas que lleva a las organizaciones al éxito, es la planeación. Sin planeación no se puede llevar a cabo la misión y no se alcanzará la visión. Es por eso que para asegurar el crecimiento y la permanencia de la organización, se requiere una planificación estratégica, especialmente en lo relativo al tema de las inversiones, el financiamiento y el presupuesto. 

Cada riesgo es un área de oportunidad

La planeación a corto, mediano y largo plazo es un camino eficaz para el cumplimiento de las metas propuestas y el aseguramiento de resultados. En una buena planeación, se proyectan las acciones a realizar para la administración y gestión de los recursos; así como la identificación, anticipación, evaluación, control y mitigación de posibles riesgos a los que se expone la organización, lo que generará una mayor confianza dentro de la organización. 

En el Gobierno Corporativo, el Sistema de Planeación Estratégica es elaborado por la Dirección General y sometido a la aprobación del Consejo de Administración con la recomendación previa del órgano intermedio que lo apoye. Se recomienda al Consejo de Administración y al órgano interno que tomen acciones que ayuden a preservar su red de valor, desde la gerencia, hasta los empleados, los cambios en el mercado y las nuevas demandas.

Colaboración y trabajo en equipo

Es imprescindible el trabajo conjunto del Consejo de Administración y del órgano interno, ya que este último apoya en el análisis de las políticas de inversión y financiamiento, las premisas para la elaboración del presupuesto anual y su sistema de control, así como las propuestas del Director General emite su opinión al Consejo de Administración.

A continuación presentamos mejores prácticas dirigidas a las acciones del órgano intermedio: 

  1. Estudiar y proponer al Consejo de Administración el rumbo estratégico de la organización para asegurar su estabilidad y permanencia en el tiempo.
  2. Analizar los lineamientos generales que presente la Dirección General para la determinación del plan estratégico de la sociedad y darle seguimiento a su implementación.
  3. Asegurar que el plan estratégico contemple la generación de valor económico y social para los accionistas, así como las fuentes de empleo y la existencia de los terceros interesados.
  4. Asegurar que el plan estratégico esté alineado con el rumbo a largo plazo establecida por el Consejo de Administración. 
  5. Evaluar las políticas de inversión y de financiamiento de la sociedad propuestas por la Dirección General y dar su opinión al Consejo de Administración.
  6. Opinar sobre las premisas del presupuesto anual que presente el Director General y darle seguimiento a su aplicación, así como a su sistema de control.
  7. Analizar las políticas que le presente a su aprobación el Director General, para el manejo de la tesorería, para la contratación de productos financieros derivados, para la inversión en activos y para la contratación de pasivos, asegurando su alineación con el plan estratégico y que correspondan al giro normal de la sociedad.

En cuanto al Consejo de Administración, se recomiendan las siguientes prácticas: 

  1. Dedicar tiempo en una de las sesiones del año a la definición o actualización del rumbo a largo plazo de la sociedad, para asegurar su estabilidad y permanencia en el tiempo.
  2. Hacer revisión del Plan Estratégico que le presente la Dirección General para su aprobación y se le dé seguimiento a su implementación, con el apoyo del órgano intermedio. 
  3. Aprobar o desaprobar con la opinión previa del órgano intermedio, las políticas para el manejo de la tesorería, para la contratación de productos financieros derivados, para las inversiones en activos fijos, así como para la contratación de pasivos de cualquier naturaleza, presentadas por el Director General.
  4. En conjunto con el órgano intermedio, hacer la revisión de las premisas del presupuesto anual que le presenta a su aprobación el Director General, así como de su sistema de control, verificando su alineación con el plan estratégico.

Como podemos ver, es necesaria la comunicación constante y transparente para que la función de finanzas y planeación en el Gobierno Corporativo pueda llevarse a cabo de manera eficaz. Las mejores prácticas hacen la diferencia en los momentos decisivos.

En EthicsGlobal nos preocupamos porque existan las mejores prácticas, una comunicación interna de calidad y los elementos necesarios para que tu organización tenga una excelente función de finanzas y planeación, por ello te invitamos a acercarte a nuestros asesores y ejecutivos. ¡Bienvenido!

Evaluación y Compensación en el Gobierno Corporativo

La evaluación de los órganos de gobierno y sus miembros es una mejor práctica de gobierno corporativo que permite obtener una retroalimentación objetiva de la labor realizada durante un periodo determinado de tiempo, tanto del Consejo y sus Comités, como también de sus consejeros. Lo anterior ofrece la posibilidad de conocer el desempeño de los órganos de gobierno y sus miembros, identificando las fortalezas y áreas de oportunidad que deben ser atendidas, así como su prioridad. 

Primordialmente, se deben considerar las responsabilidades y funciones que debe desempeñar cada órgano para determinar si está cumpliendo con ellas o no. Asimismo, es recomendable contar con un perfil de los miembros para definir con mayor confiabilidad los parámetros de evaluación de los mismos. 

Durante el Proceso

Uno de los principales retos que enfrentan las empresas es que a pesar de que realizan las evaluaciones, no se utilizan los resultados para identificar oportunidades de mejora; esto impide que el proceso se lleve a cabo de manera funcional, ya que la evaluación no aporta el insumo necesario para generar una mejora ni agregar valor. Se recomienda que una vez realizada la evaluación del Consejo de Administración y sus Comités de Apoyo, se identifiquen las oportunidades de mejora en los resultados de la evaluación y clasificarlas por el nivel de esfuerzo e inversión requerido.

De menos a más

El Comité de Evaluación y Compensación es quien considera, las propuestas de la Dirección General para que el Consejero de Administración tome las decisiones correspondientes. Se recomienda que sea revelado en el informe anual de manera transparente para incrementar la confianza en la entidad. La evaluación del desempeño deberá incluir, entre algunos aspectos:

  1. Los procesos en la gestión.
  2. La respuesta a las implicaciones del puesto.
  3. Atención a su área de gestión.
  4. El impacto de los resultados y su ejecución.
  5. El manejo de las relaciones personales, profesionales, políticas, de negocios, tanto internas como externas, que contribuyan al beneficio de la organización.

Entre las funciones contenidas en el Código de Principios y Mejores Prácticas Corporativas (CPMPC), de éste órgano intermedio hacia el mismo Consejero de Administración son las siguientes:

  1. Sugerir los criterios para designar o remover al Director General y a los funcionarios de alto nivel.
  2. Proponer los criterios para la evaluación y compensación del Director General y de los funcionarios de alto nivel.
  3. Recomendar los criterios para determinar los pagos por separación del Director General y los funcionarios de alto nivel.
  4. Asegurar que el talento y la estructura de la organización estén alineados al plan estratégico aprobado.
  5. Recomendar los criterios para definir el perfil, así como la contratación, evaluación del desempeño y compensación de los consejeros.
  6. Analizar la propuesta realizada por el Director General acerca de la estructura y criterios para la compensación del personal.
  7. Analizar y presentar para su aprobación, el Código de Ética, así como el sistema de información de hechos indebidos y la protección a los informantes.
  8. Asegurar el adecuado funcionamiento del sistema de información de hechos indebidos y de la protección de los informantes.
  9. Proponer el sistema formal de sucesión del Director General y los funcionarios de alto nivel, así como verificar su cumplimiento.

En la actualidad las sociedades requieren contratar administradores, supervisores y directivos para que asuman las funciones esenciales en la conducción del negocio, pero para esto, requieren características específicas para desempeñar sus cargos, a parte de la técnica adecuada, la consciencia del cumplimiento íntegro y ético en cada parte de la entidad.

Para EthicsGlobal lograr una excelente Evaluación y Compensación, es necesario el establecimiento de programas para llevar a cabo siempre y de manera continua una evaluación objetiva, a partir de la cual sea posible definir esquemas de remuneraciones y compensaciones, de manera que su retribución sea acorde a su nivel de responsabilidad hacia los diferentes stakeholders.

Por lo tanto, el principal responsable de que la organización logre los objetivos establecidos, a partir de la planeación estratégica, es sin lugar a dudas la Alta Dirección, conformada por los directivos y altos ejecutivos de una organización. Te invitamos a conocer más sobre cómo llevar a cabo de forma correcta dichas prácticas que podrían generar un mayor valor a tu organización, acércate a EthicsGlobal.

Consejo de Auditoría en el Gobierno Corporativo

El  Comité  de  Auditoría tiene  un  papel esencial en la construcción y sostenimiento de organizaciones confiables. La vigilancia que ejerce el comité tiene un efecto en la transparencia, no sólo respecto de la forma en que se manejan los recursos, sino también en relación con la  información concerniente al desempeño y la promoción de un ambiente propicio a los valores éticos y éstos, a su vez, afines a la misión y objetivos institucionales.

A la vez, éste es  un elemento integrante para una buena gobernanza, ya que  apoya al correcto cumplimiento de responsabilidad que tienen los órganos de gobierno, desde las legales y fiduciarias, y en especial aquellas relacionadas con la integridad de la información financiera, el sistema de control interno, y la conducción ética de toda la entidad.

Juntando las piezas

Un  aspecto a considerar para el buen funcionamiento del Comité de Auditoría, es la estructura que se le provee para  cumplir  con  sus  responsabilidades. El número de integrantes es de por lo menos tres y, por experiencia, hasta cinco, cualquier número mayor dificulta la toma de decisiones de manera eficiente, tomando un principio: “menos voces tienen un mayor grado de eficacia”. 

La compensación a sus miembros es un aspecto relevante, pues recordemos que se debe buscar la independencia de criterio, por lo tanto deben ser justas y no deberán aceptar compensaciones  por consulta o cualquier otro servicio de parte de la entidad o sus subsidiarias. 

Paso a paso

Su función de vigilancia siempre será la misma conforme al Artículo 42 de la Ley de Mercado de Valores (LMV). , en la cual se destacan las siguientes:

  • Dar la opinión al Consejo de Administración sobre el desempeño de la organización, y en su caso, tomar en cuenta el dictamen del auditor externo.
  • Supervisar  la  integridad  de  la  información  aportada en  los  estados  financieros.
  • Constar y probar la  efectividad  del  sistema  de  control  interno  contable.
  • Coordinar las labores del auditor interno, auditor externo y el comisario.
  • Participar en las políticas operacionales con partes relacionadas.
  • Decidir sobre la contratación de terceros para llevar a cabo los estudios de las operaciones con partes relacionadas, para un adecuado cumplimiento.
  • Evaluar  los sistemas para  identificar, examinar  y  dar  seguimiento  a  los  riesgos  financieros  y  de  negocios (se asume  por parte del  comité, en  tanto  no  exista  un  comité  de  riesgo y cumplimiento).
  • Proponer  y aprobar la  designación  del  auditor  externo, considerando que su remuneración sea justa para que tenga total independencia, objetividad  y  eficacia.
  • Recibir observaciones de integrantes de la organización o de terceros relacionados, sobre asuntos de incumplimientos.

En la práctica es recomendable que se reúna el Comité cuatro veces al año, dejando la posibilidad  para la celebración de reuniones extraordinarias cuando resulte necesario y a petición del consejo de administración, la dirección o de los auditores internos o externos.

Finalmente, cuando el  Comité de Auditoría  funciona  con  efectividad, beneficia  directamente  a  la  labor  que  desarrolla el Consejo de Administración en el ámbito de la información financiera, auditoría, control y riesgos. Además, permite que el consejero siempre mantenga su enfoque en los asuntos relevantes del desempeño de la organización.

En EthicsGlobal creemos en la buena práctica de contar con un Reglamento de funcionamiento del Comité de Auditoría, los Comités deberían realizar una revisión anual de su Reglamento para así, poder evitar el surgimiento de irregularidades y/o problemas dentro de la entidad. Te invitamos a conocer más sobre las buenas prácticas del Gobierno Corporativo y su Comité de Auditoría para el sostenimiento de una organización confiable, acércate a EthicsGlobal.

Consejo de Administración en el Gobierno Corporativo

Los Consejos de Administración son la cúpula en un esquema organizacional, sus miembros son quienes se encargan de guiar el actuar de la organización, de modo que el aporte y talento de cada uno de los personajes que conforman la junta es directamente proporcional a la competitividad de la compañía. Para cumplir con su objetivo, se recomienda que el Consejo cuente con miembros que no estén involucrados en la operación diaria de la organización y que puedan aportar una visión externa e independiente. 

Asimismo, para facilitar sus tareas, el Consejo puede apoyarse en órganos intermedios que se dediquen a analizar la información y a proponer acciones en temas específicos de importancia para el Consejo, y de esta manera se cuente con mayor información para hacer más eficiente su toma de decisiones.

De pies a cabeza

El Consejo Administrativo también se puede entender como el máximo instrumento de gobierno de una corporación, en el que propietarios y accionistas delegan todas sus funciones. Desde dicha instancia se toman decisiones que afectan a todos los departamentos y áreas que conforman la empresa y se marcan las directrices de funcionamiento al equipo ejecutivo.

¿Y cómo funciona?

Los participantes de esta cúpula directiva debe estar compuesta por mínimo tres personas, que pueden ser accionistas o no; sin embargo, la cifra queda supeditada a las disposiciones de los estatutos de la organización. En general, las decisiones que se toman en una organización son tomadas por el Consejo de Administración, principalmente por el presidente y el consejero delegado, que son los que disponen de los poderes necesarios para ello.

Las principales funciones quedan delimitadas de la siguiente manera:

  1. Control de la ejecución y consecución de los objetivos estratégicos y/o las estrategias corporativas.
  2. Establecimiento y control de los presupuestos de la organización y sus proyecciones financieras.
  3. Creación de valor para el accionista.
  4. Toma de decisiones sobre inversiones importantes o enajenación de activos.
  5. Revisar las cuentas anuales, presupuestos y resultados llevados a cabo por la sociedad.
  6. Operaciones societarias de cualquier tipo (compra-ventas, fusiones y adquisiciones, joint-ventures, etc.).
  7. Convocar a la junta de accionistas para que, en su caso, tome las decisiones pertinentes sobre asuntos extraordinarios.
  8. Modificar en determinadas circunstancias las condiciones laborales, e incluso cesar a los miembros que integran la dirección de la entidad y a empleados con niveles salariales elevados.
  9. Validar la disposición de activos que representen sumas de importancia, así como autorizar endeudamientos que superen importes ya acordados.

Es muy común que los consejos de administración también estén conformados por consejeros patrimoniales, quienes son accionistas de las organizaciones. El Consejo Coordinador Empresarial (2018) recomienda que por cada 10% de acciones que tengan, estas personas tienen derecho a designar a un miembro del Consejo de Administración, dependiendo de los porcentajes de participación que alcancen. Además, están los consejeros relacionados, quienes pueden ser miembros de la administración o terceros concernientes a ella. Es importante resaltar que para un Buen Gobierno Corporativo se deben velar equitativamente por los intereses de todos los accionistas.

Para EthicsGlobal el Consejo de Administración se encuentra en un rango de cumplimiento regulatorio; es decir, acatan lo que dicta la Ley. Por lo tanto, creemos que ahí  hay grandes áreas de oportunidad para el crecimiento de la organización. Te invitamos a conocer más sobre cómo llevar a cabo de forma correcta dichas prácticas que podrían generar un mayor valor a tu organización, acércate a EthicsGlobal.

El papel de los accionistas en el Gobierno Corporativo

Los accionistas son quienes dirigen las organizaciones, pues se encargan de la financiación, operación, gestión y control de las mismas. Ya sea que la organización se constituya de un sólo accionista (que generalmente es la o el fundador), o bien de varios accionistas, la búsqueda en la calidad de transparencia y los estándares del Gobierno Corporativo es la misma para todos los casos.

Uno de los puntos clave para el Gobierno Corporativo efectivo es asegurar que los intereses de todos los accionistas se respeten por igual, imparcial y sin distinción por ninguna razón de nacionalidad o intereses propios. En este sentido, los accionistas juegan un papel importante para la ejecución del Plan Estratégico en el nivel más alto de la organización ya que marcan las pautas de derechos y responsabilidades de todas las áreas de la administración. 

A continuación te presentamos una guía práctica basada en el Código de Principios y Mejores Prácticas de Gobierno escrito por el Corporativo del Consejo Coordinador Empresarial (2018) sobre las medidas que los accionistas pueden tomar para eficientar su labor en la organización en los días de Asamblea, así como en la comunicación de los acuerdos con el Consejo de Administración.

Para el Orden del día en las asambleas o reuniones ordinarias (y extraordinarias):

  1. Objetividad y claridad.

Anunciar con suficiente anticipación y con la información pertinente los asuntos a tratar para discutir y analizar cada tema. Cabe mencionar que es importante tratar punto por punto y evitar hablar de diversos asuntos en un punto; así como evitar ambigüedades como “temas varios”.

  1. Anticipación de información.

Se recomienda que la información sobre los temas sea accesible para todos los socios y accionistas con quince días de anticipación para que éstos tengan claros los derechos que representan y se pueda tomar una decisión más consciente e informada. 

  1. Derecho a ejercer el voto.

Se asegura el voto informado y consciente a través de un formulario con la información correspondiente que incluya las posibilidades en la toma de decisiones y el ejercicio del voto.

  1. Información completa.

Se aconseja que dentro de la información que se proporciona, esté incluída la propuesta de Integración del Consejo de Administración con información completa y veraz del tema que estén tratando. 

Cabe mencionar que el Consejo de Administración es el responsable de garantizar una buena comunicación entre los accionistas y el resto de la organización. Estas son Prácticas para la Comunicación entre el Consejo de Administración y los accionistas:

  1. Informe oportuno y adecuado.

Se propone que en su Informe Anual, el Consejo de Administración incluya los aspectos relevantes de los trabajos de cada órgano intermedio. Así como también estén disponibles los informes de cada órgano intermedio presentados al Consejo, a todos los accionistas a excepción de la información confidencial.

  1. Comunicación abierta y eficiente.

Se sugiere que la organización cuente con los canales y medios de comunicación para mantener bien informados a sus accionistas, inversionistas y terceros interesados siempre de manera transparente; así como para solucionar diferencias que puedan afectar a la imagen de la organización.

  1. Protocolo de prevención de conflictos.

Se plantea contar con un procedimiento para prevenir y solucionar los conflictos entre accionistas y consejeros de manera pacífica, en el que no se privilegie una sola parte dentro del conflicto o controversia. 

La comunicación entre toda la organización es vital para el trabajo hacia un mismo objetivo. En EthicsGlobal sabemos que lo más importante para conseguir el prestigio que diferencie a tu organización de la competencia, es un Gobierno Corporativo funcional en sus mecanismos, eficiente en su comunicación y que elimine la burocracia. Acércate a nuestros asesores en EthicsGlobal y con gusto te atenderemos de acuerdo a las necesidades de tu organización.