Gestiona con Ética

septiembre 27, 2021

La ética, la integridad y la transparencia son temas relevantes y de gran importancia en la agenda global; especialmente en tiempos de crisis sanitaria, la revolución digital y el quiebre de muchas organizaciones, que ha llevado a implementar nuevas dinámicas de trabajo y prácticas corporativas en recursos humanos, en el compromiso ambiental y social. 

¿Por qué gestionar con ética? Más del 90% de los fracasos en las organizaciones se deben a una gestión incorrecta, específicamente en la toma de decisiones inoportuna. La ética brinda la seguridad que necesitamos en momentos de incertidumbre y clarifica el camino para tomar las mejores decisiones a la par que refuerza la visión de la organización. 

En un verdadero liderazgo ético, la ética no es un slogan en una declaración enmarcada o una buena estrategia de publicidad para atraer a clientes; más bien, la ética se reconoce fácilmente en las medidas y estrategias, comportamientos y acciones que mejoran la productividad y competitividad a la par que consideran los valores humanos, sociales, ambientales y económicos.

Lo que toda Gestión Ética tiene

Las acciones anti-éticas operan de manera sutil y suelen ser casi invisibles pero son detectables cuando existe un Plan estratégico organizacional y un fuerte compromiso de parte de todos los miembros de la organización por construir una cultura ética. 

  1. Compromiso.

El compromiso de los directores y de cada empleado con miras al crecimiento de la organización a través de una ética que beneficie a todos sus miembros y grupos de interés, considere su dignidad, equidad e igualdad. Esto es visible en la protección de la información, en el correcto uso de la autoridad, y en la cero tolerancia a acciones anti-éticas.

  1. Comunicación.

La mejor comunicación es la que se da a través del diálogo transparente. Para ello, es importante habilitar canales de comunicación interna, cortar con los procesos burocráticos que entorpecen la comunicación y la efectiva gestión. Es preferible una administración que esté abierta a escuchar y a dar solución a los problemas. 

  1. Código de Ética.

Si los miembros de una organización no conocen el Código de Ética de la misma, no se puede esperar que presenten un buen comportamiento. En cambio cuando el Código de Ética es conocido, se puede esperar una mayor colaboración y compromiso al cumplimiento normativo.

  1. Plan y estructura de negocio.

El Plan estratégico de negocio, debe contemplar las directrices éticas de la Alta Dirección, en conjunto con el Consejo Administrativo, de manera que la organización se dirija a una meta en común y conozca claramente los roles y objetivos de cada miembro, así como las buenas prácticas. La unión de fuerzas lleva al éxito seguro.

  1. Línea Ética.

La Línea Ética es la herramienta para detectar conductas inapropiadas en el ambiente laboral, identificar oportunamente los fraudes y conocer descontentos o inquietudes de los miembros y grupos de interés (stakeholders) y gestionarlas con la mejor atención. Esto representa una oportunidad enorme de crecimiento y mejora para las organizaciones. 

  1. Contabilidad.

La mayoría de los fraudes y corrupción tiene que ver con el área financiera, por lo que la asesoría y auditoría externas representan la herramienta correcta para mitigar las pérdidas, fugas o desvíos de recursos financieros. 

  1. Evaluación.

Un Plan Estratégico que se respete tiene un plan de evaluación continua para mejorar y fortalecer las áreas débiles en las prácticas y hábitos corporativos. A partir de la evaluación puntual es posible planificar mejor para un futuro próximo de acuerdo a las necesidades de nuestras organizaciones.  

Globalmente, se han incrementado las organizaciones que consideran voluntariamente contar con un Sistema de Gestión Ética. Con más de 19 años en el mercado, conocemos a profundidad las malas prácticas que afectan significativamente a las organizaciones, así como las mejores prácticas que llevan a tu organización al éxito. Acércate a nosotros y consulta cómo puedes llevar a tu organización a tener una Gestión Ética de excelencia.