Estrategias para Negocios Éticos

septiembre 24, 2021

La ética adoptada por una empresa es parte esencial de la filosofía del negocio y de la estrategia. En el ámbito de los negocios y todavía más en el contexto actual, el cambio es una dinámica constante que muestra la necesidad de adaptación de un negocio para optimizar sus posibilidades de éxito a partir de sus circunstancias.

La ética en la empresa depende en gran medida de cómo actúan sus directivos, ser ético en la empresa no es fácil. Esto se debe, en su opinión, a la naturaleza del trabajo y a que, en muchos casos, la ética no se considera una cuestión relevante en los negocios.

Ambiente Sano

En un entorno cambiante, sería un caos trabajar si no fuese posible encontrar una base sólida que permanece. La ética cumple precisamente esta función de permanencia en las distintas etapas de un proyecto e integra los valores que definen a una institución, esto crea un marco de referencia atemporal. Esta es una de las características esenciales para saber qué es ético: aquello que está bien siempre será correcto. Concretar las bases de la ética ayuda a una empresa a seguir siendo fiel a su vocación inicial, una vez que el negocio se ha consolidado en el mercado.

La ética en una organización también es determinante en momentos de dificultad. Por ejemplo, ante un despido laboral. Lo que diferencia aquella empresa virtuosa de aquella que no lo es, es su modo de hacer las cosas a través de acciones que inspiran verdad y bondad. Es decir, la conducta honesta de sus directivos.

El valor de la experiencia es positivo en este contexto, ya que cualquier institución también aprende a partir de sus propios errores, al realizar autocrítica. Una ética de la virtud que eleva el salario emocional de los trabajadores, que se sienten bien, al formar parte de un sistema en el que el principio de honestidad es real.

Construyendo el ambiente ético

Para poder crear una estrategia ética dentro de una organización se deben seguir cuatro importantes pasos:

  • Definir los valores

¿Qué quieres transmitirle a tu organización? Y no solamente en la organización, sino fuera de ella; como quieres ser percibido por tus proveedores, clientes, y tú competencia.

  • Transformar los valores en un Código de Ética

El Código de Ética va a ser la pauta para indicar específicamente qué esperar de cada uno de los colaboradores. No es un reglamento de trabajo, ya que éste lleva más a condiciones de tipo laboral. 

  • Comunicación

No solo basta con tener el código, también se tiene que comunicar, y para eso es necesario implementar una estrategia de comunicación. El documento puede estar muy bonito y bien redactado, pero no servirá de nada si el empleado no entiende e interpreta cada uno de los lineamientos que marca dicho código.

  • Crear un Comité de Ética

Un Comité de Ética te va a ayudar mucho a definir y permear dichos valores. Un comité no como un órgano sancionador, sino como el oficial de ética, que te ayude a interpretar que sí y que no está permitido dentro de la organización, así como identificar las ausencias en cuanto a temas de capacitación, inducción, evaluaciones, y modelos de competencias.

Una correcta elección de valores, así como su implementación interna a través de estrategias de comunicación e integración, no sólo te permitirá crear una relación más cercana con los empleados, sino que resultará atractiva para tus clientes.

En EthicsGlobal creemos que para lograr implementar un Código de Ética funcional dentro de una organización, es necesario que haya una amplia comunicación interna que vaya de la mano en la práctica activa de los valores y/o principios establecidos por la empresa de parte de todos sus colaboradores. Si quieres conocer más sobre cómo llevar a cabo dichas prácticas y hacer crecer tu organización, acércate a EthicsGlobal.